El 3 de diciembre de 1992 el ingeniero Neil Papworth de la operadora británica de telefonía móvil Vodafone enviaba el primer mensaje corto de texto de la historia desde una computadora hasta un teléfono móvil. Diez años después este servicio es uno de los más empleados entre los usuarios.
El servicio SMS (iniciales correspondientes a Short Message System, Sistema de Mensajes Cortos) permite intercambiar mensajes entre teléfonos móviles (y ya se empiezan a ver algunos fijos con esta capacidad) que incluyan las letras del alfabeto, números y caracteres de puntuación, siempre y cuando la longitud del mensaje no supere los 160 caracteres o los 224 si se usa un modo de 5 bits.
Paradójicamente, no fue hasta finales de la década pasada cuando este servicio se popularizó en Europa, coincidiendo con la bajada de precios de los teléfonos y por lo tanto de la entrada en el mercado de los consumidores más jóvenes, verdaderos impulsores del fenómeno SMS.
Si bien hemos mencionado que esta tecnología se popularizó en el viejo continente (de hecho, y gracias a los ingresos por SMSs más de una operadora ha salvado sus cuentas en el pasado), los usuarios estadounidenses han tardado mucho más en descubrir las bondades de los mensajes cortos de texto.
El uso masivo del sistema SMS ha promovido también el nacimiento de todo un nuevo tipo de escritura mediante abreviaturas con lo que se pueden escribir mensajes que de otra forma sobrepasarían ampliamente los 160 caracteres.
El futuro de los SMS pasa por la evolución a los MMS (Multimedia Message System, Sistema de Mensajes Multimedia), los cuales siguen la misma filosofía de intercambio de mensajes cortos, pero ampliando los contenidos a imágenes estáticas, audio y vídeo además del tradicional texto.
El texto del primer mensaje enviado estaba muy acorde con el tiempo, ya que pese a que aún faltaban unos días, felicitaba la navidad con un "MERRY CHRISTMAS".