Uno de los iconos de la contracultura tecnológica de los noventa tiene nuevamente derecho legal a utilizar una computadora, un teléfono móvil y ejercer ocupaciones relacionadas con el sector informático.
Kevin Mitnick fue arrestado en febrero de 1995 acusado de acceder sin permiso a y robar información confidencial de las computadoras de grandes empresas cómo Motorola, Fujitsu, Nokia o Sun Microsystems. A su captura contribuyó decisivamente el enfrentamiento virtual que mantuvo con el experto en seguridad informática Tsutomu Shimomura y con el periodista especializado John Markoff, un duelo que ha pasado a formar parte de la leyenda de este hacker. Condenado a cerca de cinco años de prisión, Mitnick ha pasado los tres últimos años en libertad vigilada, bajo la condición de no usar ninguna computadora, no conectarse a Internet, ni siquiera poder utilizar un teléfono móvil. Sus movimientos también fueron restringidos, no pudiendo viajar ni acceder a según que ocupaciones.
El pasado lunes día 20 de enero finalizaba la condena adicional de Mitnick, con lo que a partir de ahora ya puede volver a usar todo lo que le ha estado prohibido, así cómo trabajar en el sector tecnológico. Sus actividades ya ni siquiera serán vigiladas -por lo menos no oficialmente-.
Durante los tres años que ha pasado alejado del mundo de la informática, Mitnick no ha perdido el tiempo: ha fundado su propia compañía -llamada Defensive Thinking- en la que piensa trabajar cómo asesor en materia de seguridad informática; de hecho el mismo día en que finalizaba la prohibición que recaía sobre él, se entrevistó con el responsable de una empresa con base en Santa Clara (California, Estados Unidos) de la cual declinó dar datos concretos. Además, Mitnick también aprovechó estos tres años de impasse para escribir un libro, The Art of Deception (el arte del engaño), hacer su propio show radiofónico, realizar apariciones cómo estrella invitada en algunas serie de televisión, vender algunas de sus posesiones a través de eBay e incluso negociar los derechos para la realización de una película sobre su vida con el actor y productor Kevin Spacey.
Mitnick ha sido para muchos un mártir de la causa hacker, juzgado y condenado por defender y practicar una cierta forma de ver la vida que, a grandes rasgos, se define con la frase "la información quiere ser libre". Sin embargo para otros tantos Mitnick solamente es un criminal, alguien que se introdujo de forma ilegal en las computadoras de organizaciones y particulares ajenos a él para llevarse su información. Por su parte, Mitnick declara que ha aprendido la lección y que ya nunca más utilizará sus conocimientos para hackear.
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http://www.kevinmitnick.com