La Asociación de Internautas (AI) se ocupa de canalizar el enfado de algunos clientes de los servicios de banda ancha de la operadora Telefónica por la adopción de un proxy-caché que ha provocado algunos problemas en la navegación.
Los usuarios afectados han advertido de pérdidas de calidad en el servicio: por ejemplo, la consulta a páginas web que no se actualizan (sacadas directamente de la caché), o que directamente no aparecen, ficheros que no pueden descargarse, dificultades en la descarga y envío del correo electrónico y contadores de visitas en páginas que no funcionan correctamente.
El proxy-caché instalado por Telefónica consiste en un sistema que guarda automáticamente las páginas que visitan los usuarios, de forma que cuando estos vuelven a solicitar la misma página, en lugar de ir a buscarla al servidor que la contiene, el sistema devuelve la copia almacenada en el proxy-caché. La teoría es que esto ahorra tiempo a los internautas, al ser más rápida la respuesta desde el servidor de Telefónica que la que se obtendría desde el servidor donde la página se encuentra alojada. No obstante y desde el pasado 10 de enero, fecha en la que según nuestras informaciones entró en servicio el mencionado proxy-caché, los problemas entre los usuarios se han ido reproduciendo.
Muchos de estos usuarios no saben a que atribuir los problemas en su navegación, achacándolos en todo caso al servidor al cual están consultando la información. Según la AI, los afectados son los usuarios de ADSL de la operadora española.
El proxy-caché es, además, transparente al usuario lo que significa que no es configurable, ya que solamente la compañía tiene acceso a él.
Los críticos más duros acusan a la compañía no sólo de los problemas de navegación derivados, si no también de querer espiar a los usuarios guardando en el proxy-caché un registro de todas las páginas a las que acceden, punto que ha sido desmentido por un técnico vinculado a la AI basándose en la propia naturaleza del sistema de caché instalado por Telefónica, y aduciendo que hay métodos mejores para realizar un espionaje. La razón más plausible (posible vigilancia a parte) para la instalación de este sistema es el ahorro de costes a la compañía, ya que de esta forma si las páginas consultadas por el usuario son sacadas del proxy y no reclamadas al servidor que las aloja, no se consume ancho de banda por parte de Telefónica, lo que multiplicado por los miles de usuarios del servicio redunda en un ahorro considerable, pero a riesgo de que la calidad de dicho servicio degenere.
No es tampoco la primera vez que Telefónica toma esta medida, pues hace unos dos meses ya intentó poner en funcionamiento el mismo sistema de proxy-caché, pero tuvo que abandonarlo debido a las numerosas quejas de sus usuarios.
Por su parte la operadora defiende las bondades del nuevo sistema, ya que según podemos leer en su website, este acelera en gran medida la navegación y reduce hasta a un tercio los tiempos de descarga. En la dirección
http://www.telefonicaonline.com/adsl/proxycache
Telefónica pone a disposición de los interesados 3 manuales (dirigidos a usuarios finales, empresas y proveedores) que explican los detalles y bondades del proxy instalado, así cómo la forma de remediar el problema de las actualizaciones de las páginas fallidas, y que pasa por presionar las teclas CTRL y F5 en el Internet explorer o Mayúsculas y F5 en el caso del Netscape, cuando cargamos la página.
El movimiento anti-proxy se desborda
Las numerosas quejas recibidas a través de la web de la AI, donde se ha implementado además una herramienta para que los usuarios puedan saber si su tráfico está pasando a través del famoso proxy, han motivado que esta asociación solicite una reunión de trabajo a la operadora para tratar el tema.
Los usuarios que deseen mostrar su opinión contraria a Telefónica pueden hacerlo mediante la página de la misma AI o a través de otros portales dedicados, en los cuales podrán encontrar incluso modelos de formulario estandarizado para presentar sus reclamaciones.
También se recomienda echar un vistazo al contrato firmado con la operadora (sea esta o no Telefónica) para ver si en este hay alguna cláusula que pueda interpretarse cómo incompatible con el uso de un proxy-caché, técnica por otro lado muy utilizada en todo tipo de proveedores.
Más información:
http://www.elinconformistadigital.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=356&mode=thread&order=0
http://www.internautas.org/article.php?sid=796&mode=thread&order=0
http://www.internautas.org/article.php?sid=798&mode=thread&order=0