Estas últimas semanas estamos asistiendo a un "calentamiento" de la "guerra fría" que desde hace meses enfrenta a Opera y a Microsoft.
Las denuncias de la compañía noruega contra un supuesto boicot por parte de la compañía de Redmond hacia su navegador son una constante. Hace pocas semanas conocíamos la última: Opera acusaba a Microsoft de diseñar la página MSN.com para que no fuera visualizada correctamente en su navegador, el tercero en número de usuarios para la plataforma PC detrás de Internet Explorer y de Mozilla/Netscape.
El problema concreto que Opera denunciaba en aquella ocasión era que al renderizar la página, en su navegador esta se veía desplazada de tal manera que daba la impresión que el funcionamiento no era correcto. La posibilidad de manipulación por parte de Microsoft (o, eventualmente, de otras personas con privilegios de acceso a MSN.com) es posible si se tiene en cuenta que la página que se visualiza en cada navegador depende de una plantilla, diferente para cada navegador.
Cuando una persona se conecta a MSN.com, desde este portal y antes de enviar la página para renderizar, se detecta de forma automática el navegador con el que el usuario quiere visualizarla y, dependiendo de esto, se envía una u otra plantilla que indica al navegador cómo debe renderizar y presentar al usuario los contenidos de la página. Siendo de esta forma, sería relativamente fácil manipular una sola de estas plantillas para que las páginas de MSN.com no se visualicen adecuadamente en un tipo determinado de navegador.
Con esto no estoy de ninguna manera acusando a Microsoft; de hecho, cuando conocí la información, realicé mis propias pruebas descargando e instalando la última versión del navegador Opera (la que según la compañía noruega era la afectada), la cual se comportó perfectamente cargando MSN.com y navegando por algunas de sus páginas. No obstante, Opera sí denunció a bombo y platillo el sospechoso comportamiento de su navegador y la supuesta actitud de la compañía de Redmond.
Esta semana pasada la compañía noruega ha caldeado nuevamente el ambiente declarando que la versión embedded (embebida, empotrada) de su navegador, líder en el terreno de las PDAs y teléfonos móviles, no dispondrá nunca de una versión para Smartphone, el sistema operativo para teléfonos móviles de Microsoft.