Un reciente estudio revela que ha aumentado sensiblemente el número de "deserciones" entre las filas del colectivo internauta o, dicho de otra forma, los internautas que dejan de serlo voluntariamente.
A cualquier internauta puede sorprenderle el hecho de que haya gente que, después de probar las bondades de la Red, las deje de lado. Sinceramente, al autor de este artículo también le sorprendió al leer parte del informe que motiva estas líneas, y que no es otro que un estudio realizado por Pew Internet & American Life Project en Estados Unidos, y en el cual se tratan diversos aspectos relacionados con la población internauta.
La principal causa de abandono de la vida de internauta activo es el desencanto respecto a Internet y lo que puede ofrecernos. En este sentido, y si antes se consideraba que el principal motivo para no acceder a la Red era la llamada "brecha digital", es decir, la falta de poder adquisitivo para costearse el equipo mínimo necesario para conectarse, ahora se tiene otra perspectiva muy diferente, al dejar de ser esta la considerada principal causa de no-conectividad, pasando esta a ser el desinterés o el desencanto por lo que puede ofrecernos Internet.
Sorprende saber que un 20% de la población no-internauta podría disponer fácilmente de acceso en sus hogares, así como que el número de ex-internautas (los que se conectaban antes y ahora ya no lo hacen) ha subido en cuatro puntos, situándose actualmente en un 17% del total de no-conectados. Una cuarta parte de los no-internautas se aleja voluntariamente de la Red debido a prejuicios sobre la dificultad de utilizarla o los peligros como virus o pederastas que rondan por Internet buscando víctimas.
Finalmente, otro dato de importancia citado en el estudio es que el nivel de penetración de la Red está disminuyendo sensiblemente. ¿Ha tocado techo la expansión de Internet, o aún se puede idear algo para atraer a los que, voluntariamente, se alejan de la Red de redes? Si alguna persona puede dar con la solución para atraer a toda esta masa de usuarios arrepentidos, probablemente habrá encontrado un filón que lo haga rico.
No quiero finalizar el presente escrito sin recordar que el estudio ha sido llevado a cabo en Estados Unidos, aunque sus conclusiones pueden ser fácilmente extrapolables a los países del viejo continente, resto de América, Asia y parte de Oceanía, aunque seguramente no nos encontremos con la misma situación en África y otras zonas del planeta donde la conexión a Internet sea aún un privilegio al alcance de unos pocos.
Más información:
The Ever-Shifting Internet Population: A new look at Internet access and the digital divide