El exitoso servicio on-line de Apple no ha tardado en ver como en base a su tecnología nacían opciones que aprovechan sus servicios para compartir la música descargada por un usuario.
iTunes Store consiste en una tienda on-line que funciona integrada en el software de reproducción multimedia iTunes de Apple (el cual solamente se encuentra disponible actualmente para Mac OS X, aunque la compañía podría estar trabajando en una versión para Windows) y que permite la compra de canciones individuales al precio de 99 centavos de Dólar norteamericano. Estas canciones pueden ser grabadas en el disco duro de cualquier iPod o volcadas a CDs, sin ningún tipo de limitación. También pueden ser reproducidas simultáneamente en hasta tres computadoras conectadas a una misma red local.
Algunos grupos de hackers aseguran haber conseguido extender esta última funcionalidad hasta Internet, de forma que ahora -por ejemplo- una canción que un internauta estadounidense tiene en su computadora puede ser oída por un internauta europeo y otro asiático.
Pero algunos van más allá, proponiendo la construcción de un verdadero sistema P2P (Peer to peer) en base a la tecnología desarrollada por Apple. Esta idea haría factible el intercambio sin coste económico alguno de las canciones a través de la red, lo que sin duda acarrearía las iras de la industria, que hasta al momento no solamente ha avalado al sistema, si no que además le ha ofrecido un gran apoyo. Falta saber también contra quien podría dirigirse la reacción de la industria, si contra la compañía creadora, Apple, o contra los usuarios.
Un factor legal podría, al menos en mi opinión, eliminar la posibilidad de ataques dirigidos contra la empresa de Cupertino: si bien las últimas resoluciones judiciales son favorables a los servicios de intercambio ya que estos no violan la ley de por sí, y tampoco son responsables de los actos de sus usuarios, el hecho de construir un servicio específicamente para aprovechar otro -iTunes Store- que es legal, para vulnerar la ley, hace que tal vez pueda considerarse que los creadores de estos servicios actúan intencionadamente y cometiendo un delito de forma premeditada.
No obstante ¿que pasará con los programas que permiten escuchar las canciones de iTunes manteniendo el límite legal de tres computadoras, pero extendiendo la posibilidad a cualquier máquina conectada a Internet? ¿es ilegal que yo instale un software extra a mi computadora que me permita compartir mi música con otra persona que viva en el otro lado del planeta?
Uno de los proyectos que nos permiten acceder de forma remota a las canciones almacenadas en los discos duros de otros usuarios es iTunes Tracker, un programa cliente que se conecta a un servidor centralizado que mantiene una lista de todas las direcciones IP de las computadoras de los usuarios que disponen de un directorio con canciones de iTunes descargadas a su disco duro. El mismo cometido realiza ServerStore.
Más información:
iTunes Tracker
The Little App Factory (ServerStore)