Pese a que por el momento no tiene planes para comercializar este producto, Hewlett-Packard está investigando de forma interna varios modelos de e-books.
El advenimiento de la microinformática provocó que algunos expertos vaticinasen la llegada de la llamada "oficina sin papeles", en la que toda la documentación se gestionaría de forma electrónica. Pero la realidad se encargó no solo de desmentir esta predicción, ya que según algunas estadísticas, las nuevas tecnologías provocaron un incremento del número de papeles existentes en las oficinas, gracias a la facilidad de uso de los procesadores de texto y programas de autoedición (que hasta hace poco solamente servían para componer lo que después se volcaría a la impresora), el correo electrónico (del que también se hacían copias impresas) o los faxes. Afortunadamente, parece que todo esto está cambiando y, por lo menos en las grandes empresas, estamos asistiendo a una penetración de los documentos digitales, sin soporte en papel.
En nuestros domicilios esta transición es más lenta. El llamado "E-paper" (e-papel o papel electrónico), tal y como se conocen a los documentos digitalizados que tradicionalmente se han editado en papel, sigue una penetración lenta pero continua en el sector doméstico. Es así como, poco a poco, nos empezamos a acostumbrar a leer libros electrónicos o e-books.
Solamente es necesario dar un paseo por una librería on-line como Amazon.com para darse cuenta como cada día están disponibles más libros en formato electrónico, en formatos que van desde los PDF de Adobe hasta los LIT de Microsoft, pasando por todo un rango de formatos abiertos o propietarios. Entre estos, los de más éxito son los dedicados a temas de informática.
No obstante, y si la base (los libros) ya están disponibles, otro cantar son los dispositivos.
Si bien un e-book puede ser leído en cualquier computadora personal, ya sea de sobremesa o portátil, estos dispositivos no se muestran cómodos para substituir al soporte tradicional, el papel. Tal vez lo que esté ahora más cerca de esta substitución sea el Tablet PC, ya que es más ligero que un portátil y tiene una forma que lo hace más cómodo para leer en cualquier postura (¡quien no se ha tumbado en el sofá de casa o en la cama a leer!). Pero tener una batería finita y, en algunos casos, con relativa poca autonomía, una pantalla que acaba cansando la vista y unos formatos que no se adaptan a los de los libros tradicionales, han limitado el uso de aparatos como PDAs o portátiles para la lectura de e-books.
En los laboratorios que HP tiene en Bristol (Inglaterra) se está experimentando con nuevos formatos de hardware para e-books, aunque por el momento responsables de la multinacional norteamericana han declarado que estos experimentos no están inicialmente dirigidos a la comercialización de un producto concreto, si no al mero estudio de las preferencias de los usuarios en este tipo de aparatos.
Uno de los e-books investigados tiene la forma de un libro, con dos pantallas táctiles que simulan las páginas, las cuales pueden "pasarse" tal y como se pasan las hojas de papel de un libro tradicional. El texto se guarda en formato ASCII, y se renderiza para que su aspecto en pantalla sea exactamente el mismo que el de un libro abierto, empleando para ello modernas técnicas anti-aliasing para suavizar los contornos de las letras y que estas parezcan impresas más que de computadora.
El laboratorio de HP en Bristol es la instalación de investigación más grande que la compañía posee fuera de los Estados Unidos. Allí se investiga, a parte de los e-books, una nueva cámara digital "wearable" (literalmente "que puede vestirse") que capture centenares de imágenes de la vida cotidiana del usuario, imágenes que serían almacenadas en un centro de datos a la espera de ser impresas.