Dos iniciativas que han saltado a primera página durante estas dos últimas semanas, una en la ciudad de Munich (Bavária, Alemania) y otra en Brasil, hacen que la comunidad "linuxera" pueda enorgullecerse de dos significativas victorias sobre Microsoft.
Munich, la conexión bávara de Linux
Pese a la intervención de Microsoft, la ciudad alemana optó finalmente por introducir el software libre y todo lo que ello comporta en los sistemas informáticos públicos.
Munich no es solamente la capital del Land alemán de Bavaria, sino que además es el municipio más grande de todo el país, con lo cual no debe extrañarnos que su parque informático sobrepase las 14.000 computadoras sólo en la administración local. Y hace poco las autoridades locales mostraron su interés por migrar desde la solución propietaria de Microsoft basada en Windows y Office al binomio alternativo y libre formado por Linux y OpenOffice.
Tal interés disparó las alarmas en Redmond, ya que además de las pérdidas económicas que este cambio podía suponer para Microsoft, lo más temido fuese tal vez el ejemplo que Munich pudiese dar a otras poblaciones. Esto motivó que, según hemos podido saber por distintos rumores todavía sin confirmar, Steve Ballmer suspendiese sus vacaciones en Suiza para trasladarse de urgencia a la ciudad alemana y entrevistarse con las autoridades municipales.
En dicha entrevista, y según lo que hemos podido leer en Internet, Ballmer habría ofrecido sustanciales descuentos sobre los productos de Microsoft, además de insistir en los problemas y el coste económico que puede suponer el cambio de plataforma en la adaptación del personal.
Pero finalmente todos estos argumentos fueron inútiles, ya que el consistorio de la capital bávara aprobó la migración a Linux y OpenOffice, proceso que afectará a 14.000 computadoras de la administración pública.
Brasil opta por Linux
El gobierno de Lula Da Silva persigue su objetivo de reducir costes en la administración y la sociedad civil también en el campo tecnológico. Es por ello que ha sido creada recientemente la Cámara de Implementación del Software Libre, cuyo objetivo es, a largo plazo, migrar el 80% de las instalaciones informáticas gubernamentales a Linux y OpenOffice, substituyendo de esta forma al binomio Windows-Office de Microsoft.
El proceso de cambio será gradual, y empezará como un proyecto piloto en solamente un ministerio. Con esta medida se intenta ahorrar en gastos por informática y en licencias por uso de software. A parte de la gratuidad de Linux, muchos expertos admiten que el sistema operativo del pingüino permite alargar el ciclo de vida del hardware, al poder utilizar computadoras anticuadas o con escasos recursos para la creación de servidores dedicados, como servidores de correo o de impresora. Alargar el ciclo de vida de las máquinas permite disminuir la inversión en nuevo hardware.
Conclusiones
La importancia de esta noticia reside, a nuestro entender, más en el hecho que puede servir como ejemplo, que en la propia dimensión del cambio.
Pese que el gobierno brasileño haya optado por Linux, esto no implica la desaparición de Microsoft de la arena informática de este país suramericano. Windows y Office continuarán aún presentes con fuerza en varios sectores como la empresa privada. No obstante se ha abierto un camino, el del cambio que es posible, un cambio que en menor escala aunque con un gran estruendo a nivel internacional ya inició la región española de Extremadura con su propia distribución de Linux, Linex.
Por lo que respeta a Munich, esta es la confirmación de que el país de donde procede la afamada distribución SuSE, Linux tiene mucho porvenir. El parlamento alemán (el Bundestag) ya aprobó hace unos meses una resolución para migrar todos sus sistemas de Windows a Linux, empleando precisamente la distribución SuSE.