Una corte federal norteamericana anula la anterior sentencia a favor de Sun Microsystems y que obligaba a Microsoft a incluir el run-time de Java en el Windows XP.
La disputa legal sobre Java que enfrenta a Microsoft y Sun empezó hace unos años con la denuncia por parte de la segunda de que Microsoft había violado el acuerdo de licencia que ambas compañías habían firmado sobre el uso del lenguaje Java y la creación por parte de Microsoft de herramientas de programación para dicho lenguaje que incluían API's propias.
Java es un lenguaje de programación creado por Sun Microsystems que intenta ser universal y que bajo el lema de "compilar una sola vez, ejecutar en cualquier máquina" funciona en dos capas: por una parte el run-time, un programa adaptado a la arquitectura de cada máquina y sistema operativo (y por lo tanto específica de casa plataforma hardware/software) que permite la ejecución de los programas escritos en Java, y por otra parte los propios programas, escritos en este lenguaje y compilados no directamente al código máquina, si no a un código intermedio llamado bytecode que es lo que realmente ejecuta el run-time. De esta forma, siendo el bytecode universal e interpretado de la misma forma en todos los run-times independientemente de la arquitectura de la máquina que los aloje, se crea realmente un lenguaje de programación universal, ya que yo puedo perfectamente desarrollar un programa en un entorno Linux y ejecutar posteriormente este mismo programa en una máquina con Windows o con Mac OS.
La acusación que Sun vertió sobre Microsoft fue la de introducir en sus productos Java una serie de API's (Application Program Interface) específicas para los sistemas Windows e inexistentes en otras herramientas compatibles con el estándar Java, lo que hacía posible la creación de programas específicos para la plataforma Windows e incompatibles con el resto de sistemas operativos. Microsoft se defendió argumentando que ella solamente proporcionaba las herramientas, y que el uso de las API's específicas quedaba al libre albedrío de los programadores, pudiendo estos crear un programa Java estándar o bien uno adaptado a Windows.
En un primer momento la demanda de Sun se centraba en impedir a Microsoft el desarrollo de API's propias dentro del estándar Java, cosa que conseguía con una sentencia que le daba la razón. Pero en cuestión de meses los intereses de la compañía dieron un giro de 180 grados. Al verse limitada en el mundo Java, Microsoft cambió radicalmente de postura, dejando de incluir soporte para Java en sus herramientas de programación y en su sistema operativo. De hecho, Windows XP no incluye máquina virtual Java, cuya instalación es voluntaria y debe realizarla el usuario.
Esta situación mermó en gran medida la penetración de Java en el mercado, por lo que Sun volvió a los tribunales, esta vez para reclamar que Microsoft fuera obligada a incluir el run-time de Java en el Windows XP... cosa que consiguió este pasado diciembre gracias a una sentencia favorable emitida por el juez federal Frederick Motz.
Esta última sentencia ha sido la que ahora se ha revocado en un tribunal federal norteamericano a instancias de la apelación presentada por la compañía de Redmond. Sun había instado a la urgencia de la aplicación de la medida, ya que cada día que pasaba sin tomar esta medida, se le hacía más daño a Java. Y el juez Motz estaba de acuerdo, aunque Microsoft pidió unos meses para preparar un service pack para Windows XP en el que poder introducir la JVM (Java Virtual Machine). Por el momento parece que esto no será necesario. No obstante, responsables de Sun Microsystems ya han declarado que apelarán a esta última sentencia.