El gobierno estadounidense no parece tener mucha prisa en realizar la transición desde el actual sistema IPv4 al IPv6, al contrario que otros países como Corea del Sur, China o India. ¿Porqué esta actitud?
El Internet Protocol, más conocido por las iniciales IP, es el lenguaje que permite que a través de Internet se comuniquen computadoras de diferente tipo, fabricante e incluso arquitectura. La versión que se emplea actualmente, el IPv4, se basa en un sistema de 32 bits, que permite un poco menos de 4.300 millones de direcciones, de las cuales quedan cerca de 1.000 millones libres. A este debe substituirle el IPv6, de 128 bits de longitud y una capacidad de varios billones de direcciones.
Actualmente los Estados Unidos detentan un 70% de las direcciones IPv4 que permite el sistema, por lo que su crecimiento en Internet está asegurado por algunos años. Esta situación no es la misma que impera en otros países, como los antes mencionados Corea del Sur o China, donde las previsiones de penetración de Internet y por lo tanto de necesidad de direcciones IPv4 se han quedado cortas. Se estima que dentro de dos años empezará a haber problemas en estos países por la falta de direcciones IP.
Pensemos que actualmente, además de las computadoras de sobremesa y portátiles, nos estamos empezando a conectar a la Red con una serie de dispositivos como teléfonos móviles o PDA's, que también necesitan en muchos casos sus correspondientes IP's, por lo que la necesidad de estas direcciones crece a un ritmo ligeramente superior respeto a las necesidades de los nuevos internautas.
Aunque se apliquen tecnologías de asignación de IP's dinámicas, siempre se necesitarán nuevas IP's para "repartir" entre los usuarios que se conectan simultáneamente a Internet, y que cada día son más.
Con esta situación ¿como se explica que los Estados Unidos no tengan ninguna prisa por acelerar el proceso de adopción del IPv6, ya que este protocolo solucionaría en buena parte estos problemas? la respuesta es simple: básicamente intereses económicos.
El hecho de que EEUU tenga asegurado su crecimiento frente a otros países que actualmente son competidores en muchas áreas, proporciona al país norteamericano una seguridad y ventaja en el terreno del comercio electrónico. Además, si esta situación se lleva al límite, algunas empresas medias de estos países tendrán que recurrir a los servicios de ISP's norteamericanos para construir sus websites, lo que implica que buena parte del comercio electrónico exterior podría caer en las redes del aparato de espionaje electrónico estadounidense. Además, lastrar el desarrollo tecnológico de otros países mientras el suyo propio no tiene límites, constituye también un buen motivo para la obstrucción.
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Estados Unidos limita la transición a IPv6