Su nombre es spintronics, y permitirá en un futuro a largo plazo la construcción de computadoras que superen con creces en velocidad a las máquinas actuales.
Esta tecnología, que aún se encuentra en una fase muy temprana de estudio y desarrollo, substituye a la actual tecnología de transistores, basándose en la mecánica de los electrones que orbitan entorno al núcleo de un átomo. Estos electrones pueden tomar diferentes direcciones. Según la dirección, pueden guardar una u otra información, en un método de almacenamiento homólogo a la polarización de un elemento magnético en un sentido u otro según se necesite almacenar un uno o un cero.
La gran rapidez de ejecución de esta tecnología solo se ve empañada hasta el momento por un hecho: actualmente solamente es posible su funcionamiento en temperaturas de 101 grados centígrados bajo cero, lo que a la práctica supone la imposibilidad de construir a día de hoy una computadora que funcione de forma efectiva empleando esta tecnología. No obstante, los inventores -o descubridores, según se prefiera- de esta nueva tecnología se muestran optimistas en relación a este punto, indicando que faltan muchas más horas de trabajo para solucionar este problema, cosa que podría hacerse con óxido de zinc o magnesio.
Más información:
Scientific American: Spintronics