Un informe de la Federal Trade Commission revela que el robo de identidades en Internet se triplicó durante el año pasado respecto al 2001.
La Federal Trade Commission (FTC) es una institución estadounidense cuyo objetivo es velar por el buen funcionamiento del mercado, para que todas las empresas disfruten de las mismas oportunidades y evitar que se creen monopolios, así como proteger los derechos de los consumidores. Es, por lo tanto, la encargada de regular temas como el caso por prácticas monopolísticas que afectó a Microsoft.
Como parte de su tarea de protección de los intereses de los consumidores, la FTC realiza estudios sobre diversas temáticas. Uno de los últimos versa sobre el robo de identidad en Internet y su espectacular crecimiento en el 2002, en el que llegó a triplicar las cifras del 2001.
El robo de identidad en Internet consiste en apoderarse de la suficiente información de una persona como para poder realizar todo tipo de operaciones simulando ser ella. Habitualmente nos referiremos al robo de identidad como el hecho de conseguir saber el nombre y apellidos de esa persona, además de otros datos personales (fecha y lugar de nacimiento, nombres de los padres,...) y su número de tarjeta de crédito para realizar compras en la Red, cargándolas a su nombre.
El estudio de la FTC desvela que este tipo de incidentes se triplicó durante el año pasado respecto al 2001, ascendiendo a un total de 2.352 solo en los Estados Unidos. Pese a que es una cifra insignificante dentro de los 168.000 casos de suplantación de identidad denunciados en el país durante todo el año, el importante incremento dentro del sector electrónico hace temer cifras muy superiores para este año.
Según el mismo informe, los principales afectados por el robo de identidad son eBay y AOL. Para Jay Foley, del Identity Theft Resource Center (Centro de Recursos para la Identificación de Ladrones) el robo de identidades es para estas compañías un problema tan grave como el de la seguridad de sus aplicaciones para Microsoft.
Las prácticas más habituales para obtener los datos personales de otro usuario de forma fraudulenta pasan por su petición a través de e-mail. Normalmente el ladrón vende algún objeto a través de eBay u otro servicio, de forma legal. Una vez conseguidos los datos básicos de contacto del comprador, el atacante le envía un mensaje simulando proceder del website y pidiéndole que introduzca toda su información de usuario, incluyendo número de tarjeta de crédito, pudiendo dar como excusa diversas causas: problemas de gestión por los cuales se ha perdido la información, verificación de seguridad,... En cualquier caso, debemos recordar que lo mejor en el caso de recibir estas informaciones es acudir a la página web del comercio, a través de la URL que hemos utilizado siempre, y comprobar si en esta se dice alguna cosa al respecto.
Tampoco es conveniente seguir los enlaces que se incluyen en los mensajes de este tipo, ya que muchos ladrones son verdaderos "artistas" que crean páginas web que se asemejan en gran medida a los websites corporativos de una compañía determinada, como la misma eBay, para que el usuario engañado piense que realmente está operando con una página de esta.
Más información:
USATODAY.com: Internet ID fraud complaints more than triple
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