La nueva ley norteamericana ha sido más criticada que alabada por legalizar las prácticas de Spam, pese a ponerles coto.
Esta pasada semana, el gobierno federal estadounidense aprobó por una mayoría aplastante la ley conocida como CAN-SPAM, con la cual se intenta limitar la actividad de los spammers al mismo tiempo que se permite el envío de publicidad a los buzones de los internautas. Este navegar entre dos aguas parece que, en opinión de una gran cantidad de internautas, favorece más a los spammers, legalizando a la práctica el spamming, y poniendo unas medidas de control que pueden ser fácilmente burladas.
Entre los puntos más destacados de la ley, citaremos que esta prohíbe los envíos masivos con remitente falso, una práctica habitual entre los spammers para que el usuario afectado no pueda responder, darse de baja de la lista, o emprender algún tipo de acción contra el remitente. En caso de incumplir esta norma, se puede ser sancionado con penas de prisión de hasta 3 años.
El renglón de asunto del e-mail es otro de los campos de batalla. Muchos spammers envían a los internautas mensajes con asuntos como "Re:" o "Re: Your password", con la intención de confundirlos y hacer que abran los mensajes. A partir de la entrada en vigor de esta ley, el renglón de asunto del mensaje deberá hacer referencia explícita al contenido de este. Además, también se limita el envío de publicidad referida a contenidos pornográficos, que solamente se podrá hacer con una marca que diseñara la FTC (Federal Trade Commission).
Pero tal vez el aspecto más polémico de la ley sea el que permite a las empresas enviar publicidad masiva a cualquier usuario hasta que este se de de baja de la lista de distribución. Este principio choca frontalmente con el que piden la mayoría de agentes en la lucha contra el spam, y que es el de que solamente reciban publicidad aquellos internautas que lo consientan. Nótese aquí la diferencia: mientras en el último caso se debe dar permiso explícito para recibir publicidad, en la casuística contemplada por la CAN-SPAM se presupone que todo el mundo quiere recibir publicidad mientras no diga lo contrario. No hay ni que decir que los mayores problemas vendrán por aquí, ya que a la práctica este punto permite a los spammers continuar haciendo lo mismo que hasta ahora.
Muchas veces, cuando nos damos de baja de una lista de spam, al día siguiente empezamos a recibir mensajes de varias más. Esto es así porque muchos spammers dan nuestra dirección de baja de forma efectiva, pero la revenden inmediatamente a otras empresas o a sus propias filiales, que a partir de entonces empiezan a usarla con la misma filosofía. A la práctica, esta ley podría venir a legalizar esta situación.
Además, presuponer que un usuario quiere recibir publicidad mientras no indique lo contrario choca frontalmente con la ley anti-spam aprobada en el estado de California, y que se verá anulada por el acta CAN-SPAM cuando esta última entre en vigor, el 1 de enero. La ley californiana prevía el envío de publicidad solamente a aquellos internautas que dieran su aprobación explícita.
Otro punto que toca la ley es el que hace referencia a la forma de conseguir las direcciones de correo para los envíos. Hasta ahora los spammers tenían diferentes caminos para conseguir sus bases de datos de direcciones: comprarlas a algún ISP poco escrupuloso, adquirirlas fraudulentamente a algún empleado de un ISP que quisiese conseguir un dinero extra, capturarlas de las páginas web mediante el uso de programas especiales o intentar "adivinarlas". Esto último se hace normalmente a partir de probar combinaciones de letras y números con las extensiones de los ISP's y servicios de correo electrónico más populares, como por ejemplo Hotmail. Estas dos últimas formas de conseguir direcciones, sacarlas de la web y "adivinarlas" quedan explícitamente prohibidas por la ley... claro que la pregunta es rápida: ¿como van a saber las autoridades si se ha conseguido una dirección de forma lícita o ilegal? También se preve la obligación que el mensaje incluya una dirección física dentro de los Estados Unidos.
Más información:
Texto íntegro de la CAN-SPAM