El número de videojuegos de gran éxito cuyo código fuente ha sido liberado, comparados con la cantidad de aplicaciones de productividad open source, es ínfimo. ¿Cual es el motivo? un reportaje nos descubre las claves.
El website OSNews.com publica un artículo firmado por Adam Geitgey, miembro del equipo de programación de la aplicación SuperKaramba, donde este diserta sobre el porqué la filosofía del Open Source no ha disfrutado de tanto éxito en el sector de los videojuegos como en el de las aplicaciones de productividad en general. Y si usted, amigo lector, no se había dado cuenta aún de esto, piense en la respuesta a la siguiente pregunta: ¿cuantos juegos de código abierto puede encontrar en el mercado que hayan tenido un cierto éxito? ¿tal vez FreeCiv? ¿y cuantos más? En cambio ahora, si se pregunta por aplicaciones open source en general, se encontrará con que puede recitar un amplio abanico que va desde el mismo sistema operativo Linux hasta el paquete ofimático OpenOffice, pasando por el entorno de escritorio Gnome (que ha llegado a conquistar incluso Unix propietarios como Solaris).
La causa principal de esta "disfunción" la encontramos en el ciclo de vida de los videojuegos. Mientras que un programa de aplicación (como puede ser la suite ofimática OpenOffice) puede ser usado durante años, la vida activa de un videojuego es mucho menor.
Es normal que la novedad llame la atención, y que después de comprar un videojuego, durante algunos días nos pasemos muchas horas ante la computadora jugando, viendo si podemos pasar al siguiente nivel, si podemos ganar aquella batalla tan difícil o si podemos marcar más goles que la máquina... pero esto es sólo durante unos días. La novedad se agota, el jugador le toma la medida al juego y este se va volviendo menos interesante cada día... el tiempo que pasa ante la máquina disminuye, y con el tiempo se reduce a alguna partida muy ocasional. Resultado: el ciclo de vida de un juego llega a ser de meses. Conclusión: ¿merece la pena tanto esfuerzo de programación por sólo unos meses de uso? la mayor parte de los programadores opina que no.
El ciclo de vida es el principal factor, pero no el único. La complicación de los actuales videojuegos es otro factor también muy disuasivo. Y como muestra, un botón: el esperado Doom 3 ha tardado 4 años en salir a la calle. Cuatro años de desarrollo, seis días a la semana con un amplio equipo de programadores. El esfuerzo paralelo de la comunidad open source podría durar tranquilamente el doble...
Además, si bien los programadores de aplicaciones pueden ir liberando versiones beta y pequeñas actualizaciones cada pocas semanas para que los usuarios y la comunidad testee el producto, con un videojuego esto es imposible; volviendo al primer punto -el del ciclo de vida-, la gente jugaría las primeras entregas, pero luego se cansaría y lo dejaría. ¿Vería usted una película que ya ha visto veinte veces, solamente porque en una escena se ha mejorado la calidad de la iluminación, y se ha vuelto a rodar otra porque se ha mejorado el arma que un soldado llevaba en la mano? pues evidentemente, tampoco volvería a jugar en un juego que ya ha probado veinte veces, solamente porque se han retocado algunos detalles.
No obstante, el artículo no termina sin una nota de esperanza para los seguidores de la filosofía del código libre en los juegos de computadora: el género que se escapa de los clixés expuestos es el de aquellos juegos que admiten capacidad de juego en red, el llamado multiplayer, y que permiten la ampliación con nuevos escenarios, personajes, objetos... su ciclo de vida aumenta espectacularmente, y sí se dan las condiciones para un desarrollo open source. FreeCiv, un clónico del Civilization del archiconocido Sid Mayer, es un buen ejemplo de ello.
Más información:
Where are the Good Open Source Games?
http://www.osnews.com/story.php?news_id=8146