Según un artículo publicado en el website de la revista PCWorld, la compañía de Redmond estaría trabajando en la elaboración de versiones específicas de Windows Longhorn para la ejecución de tareas concretas como la de servidor web o de ficheros.
De hecho, estas versiones específicas ya existen actualmente con Windows 2003 Server, del que podemos encontrar la Datacenter Edition o la Web Edition para la realización de tareas específicas. Ambas versiones comparten el mismo código base, el mismo núcleo, todas las funcionalidades y APIs, y solamente se diferencian por los programas añadidos. La nueva propuesta de Microsoft no consistiría -según PCWorld- en un núcleo único y diferentes componentes, si no en un núcleo diferente y adaptado específicamente para cada tarea a desempeñar, y del cual se eliminaría el código que no fuese útil para ello.
Naturalmente, esta medida solamente se aplicaría a las versiones de Longhorn orientadas al mercado de los servidores, donde se necesitan máquinas para trabajos específicos que normalmente no se aprovechan para otras funciones.
Además, y según se informa desde la misma PCWorld, reduciendo el código base del que se compone Windows, también se puede conseguir minimizar el número de brechas de seguridad que se pueden encontrar en el sistema operativo. Si, por ejemplo, eliminásemos el componente que nos permite la visualización de imágenes JPEG de nuestro servidor web, nos podríamos haber ahorrado el "susto" provocado por el último fallo de seguridad en los productos de Microsoft.
Esta medida también podría ser útil para luchar de tu a tu con GNU/Linux en el sector de los servidores, donde la modularidad, flexibilidad y disponibilidad del código del sistema libre permiten que este sea adaptado específicamente a cualquier entorno.
Para poder llevar a cabo esta iniciativa, y según la opinión de un experto consultado por PCWorld, Microsoft debería realizar el mismo proceso que en su momento hizo con Windows XP Embedded, es decir, fragmentar el código y eliminar todos aquellos componentes que no sean útiles para la función concreta que se quiere abordar.
El problema es que, dado un entorno empresarial, tampoco podremos saber con exactitud qué servidores querrá montar el cliente en una misma máquina, por lo que la instalación debería permitir añadir otras funcionalidades, aunque sea en forma de software externo al núcleo del sistema.
Y, naturalmente, también podríamos tener problemas con el software de terceros, que debería poder funcionar sobre cualquiera de las futuras distribuciones de Longhorn.
Por el momento no se han dado a conocer qué versiones y para que trabajos concretos saldrán al mercado, allá por el 2007.
Más información:
PCWorld.com - Microsoft Eyes Lighter Versions of Longhorn
http://www.pcworld.com/news/article/0,aid,118037,00.asp