La resolución de este tribunal (que no se dará a conocer probablemente hasta junio) podría ser importante no sólo a nivel de los Estados Unidos, si no en todo el mundo.
Según algunos estudios, hasta el 90% de los usuarios de servicios de intercambio P2P podrían descargar ilícitamente contenidos protegidos por derechos de copyright. Pero la gran pregunta es ¿hasta que punto son culpables las empresas o particulares que prestan el apoyo para permitir este intercambio de ficheros, montando por ejemplo un servidor P2P? La respuesta a esta pregunta es la que deberá dar hacia junio el Tribunal Supremo de los Estados Unidos de América, después de que diversas compañías del mundo de las discográficas presentasen un recurso a una resolución anterior de un tribunal federal que este pasado agosto liberó de toda responsabilidad por los actos de sus clientes a Grokster y Morpheus.
La postura de las grandes compañías del mundo de la producción audiovisual es culpar a los prestadores de servicios de intercambio por las acciones de los usuarios que descargan contenidos ilegales, argumentando que los primeros conocen perfectamente lo que descargan los segundos, y que además facilitan en gran medida su descarga. Por su parte, los servicios de intercambio argumentan que ellos ponen a disposición del usuario una serie de herramientas, pero que en ningún caso son responsables de su uso, ya que sería imposible filtrar todos los contenidos y controlar el uso que cada usuario da al servicio.
Una gran novedad desde Napster es el hecho de que los nuevos servicios P2P no mantienen una lista centralizada de ficheros contenidos en los servidores conectados a la red, siendo este el argumento que emplean para justificar su casi nulo poder de control y censura sobre los archivos intercambiados entre sus usuarios.
La sentencia del Tribunal Supremo de los Estados Unidos no se espera hasta junio de este año, pero es importante en cuanto que podría marcar un antes y un después para los servicios P2P, ya que sentaría jurisprudencia y un precedente importante no solo para los Estados Unidos, si no también para el resto del mundo.
De ganar los servicios P2P, lo más probable es que las compañías discográficas sigan buscándoles las cosquillas aprovechando otros resquicios legales. En caso de que las discográficas ganasen la apelación, los servicios P2P se verían nuevamente obligados a buscar nuevas formas de burlar la ley. Ya actualmente, muchas sedes centrales de empresas prestadoras de este tipo de servicios se encuentran en "paraísos" de Internet (equivalentes a los paraísos fiscales) como las Islas Caimán, donde la regulación es más permisiva.
Más información:
BetaNews | Supreme Court to Decide P2P Legality
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