Pese a que la compañía californiana detenta los buscadores por defecto de los navegadores Firefox o safari entre otros, considera pernicioso para la competencia que Microsoft incluya un acceso directo a su motor de búsqueda en el navegador por defecto en Windows. Por su parte, la compañía de Redmond se defiende alegando que Google ha malinterpretado sus intenciones.
Internet Explorer 7, la próxima versión del navegador web de Microsoft que se integrará con el sistema operativo Windows Vista, incluirá en la parte superior derecha de la ventana una caja de texto que permitirá al usuario introducir términos para realizar búsquedas en la Web. Dicha caja de texto estará vinculada a un motor de búsqueda, en primer término al propio de Microsoft, aunque esta será una preferencia que el usuario podrá cambiar.
Este no es un invento nuevo; de hecho hay otros navegadores que llevan motores de búsqueda integrados desde hace mucho más tiempo, como el Safari de Apple (disponible solamente para Mac OS X) o el Firefox del proyecto Mozilla (multiplataforma y disponible para sistemas como Windows, Linux, Solaris, Mac OS X,...).
Hasta la fecha, Google se llevaba la palma en estos buscadores integrados en el navegador, ya que equipa por defecto al Safari de Apple, Firefox y Opera. Pero la apuesta de Microsoft para el IE 7 puede complicarle mucho la vida al buscador californiano, pues Windows es el sistema operativo con mayor penetración en el mercado, y la mayoría de los usuarios siguen la dinámica de utilizar las herramientas que encuentran instaladas por defecto y con la misma configuración, por lo que la fuga de usuarios de uno a otro buscador puede ser mayúscula.
Así pues las cosas, Google ha decidido dar a conocer públicamente y en varios medios de comunicación online su rechazo a la iniciativa de Microsoft, comparándola con lo que en su día la multinacional de Redmond hizo contra Netscape.
El tema no carece de importancia, pues según los últimos estudios, gran cantidad de internautas que realizan regularmente búsquedas en la Web, utilizan estas herramientas empotradas en los principales navegadores o las barras de tareas con herramientas de búsqueda integradas. Dichos usuarios ven publicidad, que es lo que genera ingresos a las compañías que mantienen los buscadores.
Microsoft se defiende ante las declaraciones de Google, aduciendo que la integración de un buscador en IE 7 se hace en beneficio del usuario, y no pensando en una ganancia pecuniaria. La compañía de Bill Gates también ha ofrecido alternativas a Google, entre las cuales podría estar la elección del motor de búsqueda durante el proceso de instalación o configuración post-arranque.
Google ha llegado a amenazar con recurrir a las autoridades reguladoras estadounidenses y europeas si Microsoft sigue en el mismo camino para las búsquedas integradas en IE 7.