La SEC (Securities and Exchange Commission de los Estados Unidos) ha suspendido la cotización en bolsa de 35 compañías basándose en que estas han proporcionado información no adecuada ni completa, aunque parece que lo que más ha pesado es -extraoficialmente- que se han dado a conocer empleando spam.
La SEC es la agencia gubernamental norteamericana encargada de regular las prácticas en la bolsa y de las empresas presentes sobre el parquet. Creada en 1934 después de la amarga experiencia del crack del 29 y la posterior gran depresión, vela por qué tales sucesos no vuelvan a ocurrir.
Todos nosotros recibimos Spam sobre temáticas muy diversas: encontramos mensajes que nos intentan vender Viagra, réplicas de relojes Rolex, software diverso (incluyendo copias del reciente Windows Vista a 1 Euro) y, como no, aquellos con información bursátil, presentados como una información importantísima sobre un negocio casi-seguro y en el cual podemos salir ganando mucho dinero... y es precisamente aquí donde la SEC ha entrado en juego.
La entidad federal norteamericana enmarca esta iniciativa en la operación Spamalot, con la cual parece querer castigarse a las empresas que utilizan el spam como medio de búsqueda y captura de inversores y compradores de sus acciones. La 'excusa' que ha propiciado la acción punitiva ha sido la inexactitud con que estas compañías ofrecen la información sobre ellas mismas a sus potenciales clientes.
Las últimas olas de spam bursátil informan al receptor sobre la salida al parquet de acciones de empresas que van a subir rápidamente, y la compra de las cuales para posterior venta va a convertirse en un negocio seguro. Expresiones como "fast money" (dinero rápido) o "ready to explode" (esto está a punto de explotar) pueden ser leídas en estos mensajes, refiriéndose al 'bombazo' que los spammers quieren hacer creer al destinatario que sería una inversión en dichas compañías.
Las prácticas ilícitas posteriores que provocan simultáneamente el enriquecimiento del spammer y el empobrecimiento de los inversores que han mordido el anzuelo son también frecuentes, y por ser una práctica ilegal entran dentro del terreno regulatorio de la SEC.
Las medidas legales tomadas no se acaban en la suspensión de las cotizaciones de las empresas, si no que a posteriori se realiza una investigación para descubrir a los responsables de los envíos masivos de spam.
La SEC cita varios casos, como el de Apparel Manufacturing Associates Inc. (APPM), con una actividad casi inexistente sobre el parquet pero que después de un fin de semana de envío de mensajes de spam, multiplicó su actividad por 138 y el precio de sus acciones por más de 7 veces el original. Al cabo de diez días la actividad de esta compañía había vuelto a la normalidad, con la consecuente pérdida económica para los que compraron en el momento álgido, pero seguramente con unos buenos beneficios para quien contaba con la información adecuada sobre su situación real, probablemente la misma persona que ordenó mandar el spam o relacionada directamente con esta.
La SEC advierte a los inversores y a las personas que juegan en bolsa que no basen ninguna decisión en el contenido de mensajes de correo electrónico anónimos.
Más información:
Nota de prensa de la SEC anunciando la suspensión de operaciones de las compañías afectadas por la medida
http://www.sec.gov/news/press/2007/2007-34.htm
Entrada en el Blog oficial de Google aplaudiendo la decisión
http://googleblog.blogspot.com/2007/03/hitting-spammers-where-it-hurts.html