La multinacional norteamericana no descarta separar su unidad de telefonía móvil, que podría ser adquirida por otra gran empresa.
El gigante norteamericano del mundo de las telecomunicaciones ha anunciado que estudiará a fondo si reestructura la compañía para afrontar los nuevos retos del mercado globalizado, lo que incluye la posibilidad de separar la unidad de fabricación de teléfonos móviles, convertirla en otra empresa diferente o venderla a una tercera parte.
La cabeza más visible de la gigantesca hidra que es Motorola -por otra parte, cómo cualquier gran multinacional de hoy en día- es precisamente esta unidad, que se dedica a la fabricación de terminales de telefonía móvil. Fundada en 1928 en Illinois, Estados Unidos, la compañía fabrica desde equipos de radiotransmisión hasta microprocesadores pasando por completos sistemas empotrados, componentes para ordenadores o los ya mencionados teléfonos.
Si bien fue una pionera en el mundo de la telefonía móvil, su estrella a nivel mundial ha ido declinando con paso lento pero constante en favor principalmente de la finlandesa Nokia, frente a la cual también ha perdido posiciones en el mercado de equipamientos de transmisión y cobertura para operadoras, y últimamente y volviendo al campo de los terminales, también ha perdido terreno ante el envite de los fabricantes asiáticos.
La posible separación de la unidad de telefonía móvil permitiría venderla a uno de sus competidores o bien a alguna compañía pujante del sector que quiera agrandar su cuota de mercado, o también a algún grupo privado de inversores, una tendencia que se está dando mucho últimamente en esta economía globalizada y cada vez más impregnada de un capitalismo que podríamos tildar de "salvaje". Una última opción consistiría en venderla a una compañía fabricante de productos electrónicos que no tuviera participación en el negocio de la telefonía móvil y quisiera entrar en él.
Al respecto, se rumoreó hace unos días con la posibilidad de que Dell y Google llegaran a un acuerdo para fabricar el famoso GPhone, proyecto al que casi todo el mundo daba por muerto con la presentación de Android. Pese a que desde Dell desmintieron el tema afirmando que su sector es el de los ordenadores y no tenían prevista su entrada en el sector de la telefonía, el hecho de que ambas compañías sean norteamericanas y complementarias, y nunca hayan competido directamente, puede ser un interesante aliciente.
Otra posible candidata en esta línea sería Acer, el fabricante taiwanés que últimamente ha entrado en una vorágine de adquisiciones (Gateway para tener más fuerza en el mercado norteamericano y Packard Bell para hacer lo mismo en el Europeo) y al que le falta cómo complemento a su unidad de informática móvil (PDAs) una sección de telefonía.
Estos últimos tiempos habían visto la apertura de Motorola hacia Linux y el software libre. Si finalmente la operación de separación y/o venta continúa, habrá que ver qué hacen los nuevos propietarios al respecto.
La decisión -sea cual sea su signo- podría hacerse pública en el congreso mundial de telefonía móvil que se celebrará en Barcelona durante la próxima semana.
Más información:
Nota de prensa de Motorola anunciando los planes para estudiar una reestructuración
http://www.motorola.com/mediacenter/news/detail.jsp?globalObjectId=9233_9162_23