Por un lado tendremos al fabricante de teléfonos móviles y por el otro al de infraestructuras para operadoras de comunicaciones.
Guillem Alsina (guillem@imatica.org) - El proceso que la compañía norteamericana de telecomunicaciones había anunciado hace unos meses que estudiaría para dividirse en dos, ha sido confirmado esta misma semana.
La operación no tendrá lugar de forma efectiva hasta el año que viene, ya que primero debe pasar por una serie de controles por parte de las entidades que regulan el mercado en los Estados Unidos. La partición es la que lógicamente podía esperarse de esta empresa: por un lado la división encargada de la fabricación de teléfonos móviles y, por el otro, la dedicada a equipos de telecomunicaciones para empresas.
Esta última proporciona todo tipo de material a operadoras de telefonía y otro tipo de industria vinculada con las telecomunicaciones, y tiene cómo principales rivales en el mercado a Nokia-Siemens y a Ericsson.
Las comunicaciones a nivel empresarial y doméstico con soluciones de VoIP y videoconferencia también entran en el campo de acción de esta última división.
De cara a los actuales accionistas, la separación se hará de tal forma que estos acaben poseyendo acciones de las dos nuevas compañías.
Las verdaderas razones
Evidentemente, los argumentos esgrimidos de manera oficial por Motorola explican que de esta forma se gestionará mejor el volumen de negocio y cada una de las empresas resultantes podrá centrarse mejor en su negocio concreto, lo que redundará también en una ventaja para los accionistas e inversores. Pero por Internet circulan versiones "apócrifas" sobre los hechos.
Diversas voces externas a la compañía aluden a la bajada en el número de ventas de sus terminales de telefonía ante el empuje que están experimentando las compañías asiáticas y el éxito mantenido de Nokia. La unión de Sony y Ericsson habría creado otro monstruo con el que es difícil luchar, así que el gigante estadounidense habría visto su mercado a nivel global muy mermado, tal vez excepto en su propio país de origen.
En definitiva, una situación insostenible para la división de teléfonos móviles ahora escindida y que estaría arrastrando al resto de la compañía. Así que la pregunta puede surgirnos rápidamente: ¿es esta una operación quirúrgica para separar el "tejido dañado" de la área de negocio saneada? tal vez sea lo más probable.