En un escueto mensaje oficial, la compañía de Redmond afirma que ya no le interesa adquirir a la multinacional de Internet y que ya no hay diálogo entre ambas partes en este sentido.
Guillem Alsina (guillem@imatica.org) - Se puede decir más alto, pero no más claro: "nuestra postura no ha cambiado. Microsoft no está interesada en adquirir Yahoo!; no hay conversaciones entre ambas compañías". Así de brevemente se ha despachado la compañía de Steve Ballmer sobre su actual relación con la empresa presidida por Jerry Yang.
El "serial" Microsoft-Yahoo! empezó hace casi dos años con una propuesta de fusión o adquisición presentada por la compañía de Redmond y que provocó un auténtico terremoto en la multinacional de Internet que desembocó en el retorno de Jerry Yang, fundador e histórico director de la empresa, y en una renovación de su oferta de servicios e imagen.
A principios de este año, y con Google como objetivo a batir, Microsoft renovó su oferta: hasta 45.000 millones de dólares por hacerse con el control de la compañía. Pese a la efervescencia bursátil que provocó que las acciones de Yahoo! subieran como la espuma, Jerry Yang y compañía se mantuvieron inflexibles en su rechazo a la oferta de la multinacional de Redmond, considerando que esta menospreciaba el valor actual de la compañía y su potencial, y socavaba sus posibilidades en el mercado.
A partir de aquí, se desencadenó un tira y afloja que duró prácticamente hasta la junta general de accionistas de Yahoo! con la intervención de diversas terceras partes como por ejemplo el financiero Carl Icahn, situación que finalizó con la reelección del comité directivo encabezado por Jerry Yang.
La declaración oficial de Microsoft contrasta con las palabras pronunciadas el mismo día por Steve Ballmer, y de las cuales se hace eco la Agencia Reuters. En ellas, Ballmer afirma que un acuerdo entre ambas compañías sobre búsquedas y publicidad en Internet tiene buenas posibilidades en términos económicos y aún puede ser posible.
Actualmente Yahoo! se encuentra en proceso de cerrar un acuerdo en materia publicitaria con Google, quedando pendiente para ello el trámite de la aprobación por parte de las autoridades reguladoras del mercado, algo en lo que ambas compañías están trabajando.