Fabricado por una compañía china, consiste en un teléfono tribanda completamente funcional con todas las funciones que podríamos esperar de un móvil moderno.
Guillem Alsina (guillem@imatica.org) - Todos hemos visto en una película o serie de televisión algunos inventos que se adelantaban a su tiempo siendo un prodigio de la tecnología electrónica. Desde los cachibaches con los que el célebre Q ha armado al agente secreto 007 (James Bond) en su saga de películas hasta el entrañable zapatófono con el que el superagente 86 recibía sus comunicaciones (todo un precursor cómico de la telefonía móvil), han sido creaciones que en algunos casos han adelantado dispositivos comercializados a posteriori o que por lo menos nos han hecho soñar con ellos. ¿Alguna vez ha querido comunicarse a través de su reloj? ahora puede por el módico precio de unos 800 Euros.
El M500 presume de ser el teléfono móvil más pequeño del mundo, y no es para menos: se presenta en forma de reloj de pulsera. Totalmente funcional, proporciona al usuario todo lo que puede encontrar en un sencillo smartphone: la posibilidad de realizar y recibir llamadas, escuchar ficheros MP3, ver vídeos en MP4, enviar y recibir mensajes SMS, MMS o correo electrónico POP3, navegar por la Web (con el IBIGO Web Browser, que según todos los indicios se trata de un desarrollo propio de la compañía) o acceder a nuestros contactos (tiene espacio para almacenar datos de hasta 300 contactos).
Cuenta con 128 Mb. de memoria interna, una cantidad nada despreciable a juzgar por la pequeñez del dispositivo. Para interactuar con él disponemos de pantalla táctil, conexión USB (por donde se recarga su batería) y Bluetooth. Como vemos, un teléfono al que no le falta absolutamente nada pese a sus pequeñas dimensiones. La pantalla es en color, de 1,5 pulgadas y con resolución de 128x160 píxeles, y con el reloj-teléfono se incluye un pequeño stylus (puntero) para trabajar en ella.
La batería aguanta hasta 80 horas en modo standby (de espera) y permite hablar hasta 200 minutos, poco en comparación con otros teléfonos móviles pero mucho si volvemos (es indefectible) a pensar en el tamaño del aparato y por lo tanto en una batería muy pequeña. En cuestión de compatibilidad idiomática lo podemos encontrar disponible en inglés, turco, alemán, ruso y árabe, pero por el momento aún no en español.
En cuanto al audio, no he podido dejar en claro si incluye micro y altavoces que nos permitan hablar directamente con el reloj, pero gracias a su conexión Bluetooth es posible conectarlo con un manos libres que utilice esta tecnología, con lo cual la conversación se convierte en privada.
El M500 parece ser solamente el principio de una saga de dispositivos de comunicaciones en formato reloj, pues en el sitio web de la empresa que lo comercializa encontramos una referencia a futuros modelos numerados como MW100, MW200, MW300,... y así hasta el MW900, cuyas funcionalidades incluirán la capacidad de conectarse a redes WiFi o WiMAX entre otras según el modelo. También se afirma en dicha página que operadoras como Orange, Vodacom, MTN o Virgin ya han aprobado el modelo para funcionamiento en sus redes.
Esperemos que este reloj altamente tecnológico tenga más suerte en el mercado que el modelo de Fossil funcionando con Palm OS 4, que tuvo escaso éxito en el mercado, siendo tal vez un aparato que se adelantó demasiado a su tiempo y no fue bien comprendido.