1.- Internet, hoy
Acaba el año 2002. Para la mayoría de los que apostaron por Internet, un año más del desastroso ciclo iniciado en el año 2000. Y mientras tanto, día tras día ha seguido aumentando imparablemente el número de personas unidas a la red, los e-mails que se cruzan y las páginas HTML que cuelgan de la red.
¿Cómo es posible que Internet triunfe y a la vez las empresas que tratan de o explotarlo fracasen?.
Referente a las expectativas de negocio en Internet, hemos pasado de padecer la fiebre del oro a caer en la depresión del 29. Conviene que, con la serenidad que da ver los toros desde la barrera, el ser espectadores no inmerso en el vértigo de ese mercado, tratar de analizar que está pasando en el fenómeno Internet.
Hace escasamente una docena de años una red de comunicaciones, desarrollada como una solución descentralizada y autónoma, para asegurar su funcionamiento en caso de guerra nuclear, salta en América del ámbito militar donde nace, al entorno de la comunidad científica, que encuentra en ella el vehículo idóneo para poner en comunicación a grupos de investigación dispersos por todos los Estados Unidos.
Penetra Internet de la mano de científicos y catedráticos en la universidad americana, y en un nuevo salto pasa del aburrido círculo científico al mucho más alegre y dinámico de la comunidad estudiantil, que empieza a darla un uso privado, más variado y divertido. Aparecen nuevas siglas, HTML, FTP, CHAT, E-MAIL, correspondientes a nuevos y "amigables" servicios, que ponen al alcance del usuario innumerables y variados contenidos. Al rededor de la Red nace una nueva sociedad, con una cultura propia la "cibercultura", impregnada de un espíritu de pionero, solidarios y técno-alturista, donde casi todos es de acceso libre y gratuito.
Como una bola de nieve en movimiento, se van añadiendo red más y más usuarios y servicios que la hacen cada vez más popular y atractiva Pronto surgen visionarios y emprendedores, generalmente jóvenes universitarios, que dan a la red nuevos usos y servicios que la hacen aún más útil y sencilla de manejar,
Yahoo, Netescape,... servicios nacidos en el espíritu "cyber", donde cada individuo es a la vez receptor y creador de contenidos, que solo intentan compensar con unos mínimos ingresos los gastos, también escasos, que origina oferta gratuita del servicio, hardware, hosting, y poco mas.
Todavía de la mano de científicos y catedráticos se extiende la red por las universidades de todo el mundo, y el mismo proceso de los Estados Unidos se reproduce en cada país. En España, por ejemplo aparece, El Rincón del Vago, Olé, etc... Ideas originales, o réplicas e imitaciones de lo aparecido en USA que suman más utilidades a la red, que día a día crece en popularidad y valor. Al mismo tiempo aparecen los primeros negocios .com basados en el uso de la red, en los que se atisba gran posibilidad de futuro, como Amazon en América o Barrabés en España
Unos pocos de esos servicios o negocios llegan a la categoría de "buenos negocios", al encontrar en la venta a distancia o en la publicidad, una gran fuente de beneficios, atrayendo la atención de los tiburones financieros.
Ocurre este boom en un periodo de tiempo con los menores tipos de interés en muchos años El capital invertido en negocios tradicionales no rinda más de un 2%, mientras que en Internet la entrada de público en alud augura crecimientos espectaculares para cualquier negocio. Los grandes inversores deciden arriesgar pequeñas cantidades de su capital en estos nuevos negocios de gran expectativa de crecimiento. Razonan. "Si arriesgo un el 0,05% de mi capital en este tipo de negocios. aun perdiéndo todo, no es mucha la pérdida, pero si acierto, con semejante capacidad de crecimiento es factible ganar en ello un 200% y conseguir que mi beneficio totals crezca de un 2% a un 3% o lo que es lo mismo obtengo 50 % más de ingresos".
Consecuencia, los inversionistas buscan negocios, no por lo que son, sino por lo que pueden llegar a ser. Aparecen los primeros multimillonarios de Internet, que no son los que consiguen crear negocios de abundantes beneficios, si no los que venden su negocio a otros recitando el cuento de la lechera en versión digital. Lo ideal no es crear un negocio rentable, sino tener un negocio nonato o en pañales que puede llegar a ser un gran negocio a gran escala. No se trata de vender huevos por Internet, sino vender pollitas afirmando que son las futuras gallinas de los huevos de oro. La especulación entra a raudales en Internet y se comienzan a vender las ideas más peregrinas. Se ha abierto el camino a los cuentistas y charlatanes...
Pasa el tiempo y la principal predicción que se cumple, el público sigue entrando a raudales en Internet, pero el negocio no llega. Y lo que es peor, las promesas a los inversores están lejos de cumplirse. Se prometió crecer un 1000 %, y como mucho se ha crecido un 300%, y ello con una inversión brutal, pues ha habido que darse a conocer precipitadamente en decenas de países mediante fuertes campañas de publicidad, y no precisamente en Internet, sino en medios tradicionales, televisión, periódicos, y carteles.
¿Quién no ha visto anuncios de Terra, EresMas o Wanadoo en televisión?. Curiosamente, un portal, que piensa vivir de arrebatar publicidad a los medios tradicionales, se anuncia en esos medios, mientras que ellos no necesitan anunciarse en Internet.
Los negocios, digitales o no, tienen que recordarnos constantemente que existen, si quieren conseguir clientes que les permita sobrevivir. Patagón, ING o cualquier otro banco de Iinternet, no podrán cesar hacer fuertes campañas de publicidad si quieren subsistir.
¿Conocen la existencia de un banco electrónico llamado Uno-e? - Lo más probable es, no - Es natural, no se anuncia, pues deben saber que es el banco electrónico del BBVA. ¿Este banco lo conocen? - Claro es el Bilbao, Vizcaya, Argentaria.
Ninguno de las dos entidades gasta grandes sumas en campañas de publicidad, pero mientras uno no tiene oficinas, el otro tiene cerca de 4000 sucursales para atender a los clientes, o sea, 4000 grandes carteles luminosos permanentemente repartidos en todas las ciudades donde opera. ¿Le extraña ahora conocer al BBVA?.
Los negocios e-.com son como las bicicletas, constantemente hay que estar dando pedales para no caerse, y en su despegue tienen que acudir a los inversores una y otra. Pero cada vez estos son más reacios a "aflojar la pasta", y ello por varios motivos:
En los raros casos que se cumplieron o superaron las expectativas, ya no queda margen para un crecimiento semejante. Es decir si al iniciarse el negocio compraron 100 euros en acciones y hoy esas acciones valen 2.000 euros, ¡Fenomenal! se ha conseguido un gran éxito, pero es impensable creer que dentro de cuatro años las acciones valgan 40.000. Y como por el momento, ni siquiera da beneficios, (caso Amazon), lo prudente es vender una parte de las acciones para realizar beneficios, y no meter un duro más en el asunto.
En los casos en que no se cumplieron las expectativas, (la mayoría), lo que hace cuatro años costó 100, hoy se valora con mucha suerte en 180, que ya está bien, aunque puede esperarse aún un gran crecimiento. Pero. ¿quien se arriesga a invertir en una empresa que no cumple lo que promete?.
Además en el inversor también influyen las modas, y hoy no "se llevan" las .com, negocios de otras áreas han ocupado su lugar en el ranKing de los inversores, la biogenética, los grandes centros comerciales, o los hidro balnearios, ocupan hoy la mente de los inversores.
El público ha entrado masivamente en Internet, pero el dinero movido en este medio crecen a un ritmo mucho mas lento. La facturación conjunta de todos los e-negocios crece con más lentitud que el numero de participantes nacidos con intención de llevarse una parte del pastel, Constantemente hay que revisar a la baja las expectativas de negocio.
Por otra parte, muchas ideas que sobre el papel parecieron prometedores, cuando se llevan a la práctica, no encuentran un público dispuesto a pagar. Internet es sinónimo de gratuito y el público no parece dispuesto a pagar por bienes y servicios de la Red. aunque sean de superior calidad. Se han acostumbrado a disfrutar de comunicaciones, servicios, información y ocio gratis, a cambio de sufrir unos cuantos banners, que resulta muy difícil convencerlos de que paguen.
Adicionalmente aparecen problemas, como la desconfianza generalizada en el pago electrónico, la insoportable lentitud de las "autopistas de la información", o los fallos de logística, no debidamente valorados en su momento, que dificultan y retraen ventas y márgenes de beneficio. La tecnología va muy por delante de las infraestructuras y servicios plenamente desarrollados, y productos resueltos desde el punto de vista técnico, como videoconferencia, televisión a la carta, o el teletrabajo, son inviables en la práctica debido a una infraestructura inadecuada e insuficiente para estas tecnologías.
La consecuencia no se deja esperar, con el primer sobresalto del sector cayeron pequeñas y desconocidas empresas, el desasosiego se comenzó a notar en el ambiente y aparece la idea de que Internet es una burbuja a punto de explotar. Con el anuncio de dificultades financieras en la emblemática Amazon y la quiebra Bool el miedo se transforma en pánico, los inversores se apresuran a realizar beneficios y arrastran las acciones a la baja. A la voz de ¡ Arruinado el último !, se disparan de forma imparable las órdenes de venta a cualquier precio de acciones los e-negocio. La terminación .com pasa de ser "moderna" a un estigma en la imagen de la empresa..
Hasta aquí como ha sido la historia, el pasado. ¿Cómo será el futuro.?