La revolución de la autoedición y la web
Aunque hace algunos años la web era un terreno acotado para los informáticos y los perfiles técnicos, pronto en Internet se produjo la misma revolución que en el mundo offline. Nos referimos a la autoedición. Se trata de que las herramientas de generación de documentos estén al alcance de todos los usuarios de una corporación (o de un colectivo no técnico, para generalizar), y que estos tengan un control absoluto sobre cómo quedará el resultado final de los contenidos.
Por otra parte también se comenzó a comprobar la necesidad de que todos los departamentos de las empresas tuvieran acceso a los contenidos de la web corporativa como una forma más de establecer relaciones con el mercado. Esto provocó la necesidad de sistemas de webs que permitieran manejar gran cantidad de páginas y que se pudieran establecer permisos diferenciales entre los usuarios para que sólo se pudieran variar determinadas páginas en función de las tareas asignadas a los diferentes departamentos.
Surgieron así herramientas que permitían esta gestión, basándose especialmente en la ayuda de bases de datos.
El funcionamiento de estos sistemas basados en bases de datos es bien simple. A cada tipo de página o sección le corresponde un determinado diseño y un campo de una base de datos. Cuando se inserta un nuevo dato en la base, por ejemplo un artículo, el sistema de edición presenta el artículo con el diseño correspondiente. De esta manera se generan páginas dinámicas, es decir, que cada vez que se visualiza un articulo, se crea la pagina en cuestión de manera virtual (o se graba en el servidor, como luego veremos), sin necesidad de tocar el diseño original, ni de saber HTML.
Basándose en este sistema, se pueden generar miles de páginas webs con un esfuerzo mucho menor, mayor rapidez y menor necesidad de espacio en el servidor.
Sistemas de gestión gratuitos.
En la actualidad hay muchas herramientas comerciales que permiten esta gestión de los sitios webs, pero en la Red se pueden encontrar sistemas de gestión de contenidos gratuitos que funcionan extraordinariamente bien.
Los CMS (Content Management System o Sistemas de gestión de contenidos) gratuitos permiten establecer un diseño para cada una de las partes de nuestra web y gestionar los contenidos que van en cada una de ellas. Por ejemplo, los CMS más conocidos suelen tener módulos para publicar noticias, añadir comentarios a las mismas, registrar usuarios, conceder permisos para que determinados usuarios publiquen en determinadas áreas, gestión de foros de usuarios, encuestas, rankings, un buscador de artículos publicados en el sitio, gestión de descargas y publicación de archivos, etc.
Todo ello se realiza de manera muy sencilla y sin tener que programar nada, sino que la gestión se realiza a través de una interfaz de usuario como si estuviéramos manejando un programa cualquiera.
Estos programas gratuitos pueden descargarse desde Internet y los hay de muy diversos tipos. De hecho hay algunos que sólo llevan a cabo la gestión de una determinada parte de la web, de manera que si tenemos nuestro propio sistema ya funcionando pero queremos añadir, por ejemplo, una gestión de banners sin tener que programarla, podemos bajarnos un módulo que sólo se encargue de ello y añadirlo a nuestro propio sistema. Hay también CMS completos, es decir que lo gestionan todo.
Algunas cosas que se deben tener en cuenta antes de empezar.
Cuando hablamos de estos programas y módulos nos referimos a los llamados “scripts”. Los scripts o guiones son pequeños programas que se basan en un lenguaje de programación y que pueden funcionar siempre y cuando tengamos instalado dichos lenguajes en nuestro servidor
Actualmente, los más populares entre los scripts gratuitos son aquellos programados en Perl y en PHP. Elegir si el nuestro debe ser de un tipo u otro depende de varios factores. Quizás el que haya que tener más en cuenta es si nuestro servidor o la empresa que nos proporciona el alojamiento ya tiene instalado PHP o Perl. Normalmente podemos saberlo consultando las características del servicio que hemos contratado o preguntando al responsable de sistemas informáticos de la empresa.
Además de PHP o Perl a veces también es necesario tener instalada una base de datos. Los scripts suelen trabajar con bases de datos SQL y MySQL, entre otras. De nuevo podemos saber si está instalada preguntando a nuestro proveedor de alojamiento o al informático de la empresa. Hay algunos alojamientos que incluyen la base de datos en su tarifa y otros en los que hay que pagar un pequeño suplemento por ello.
Una vez que sepamos si podemos utilizar Perl o PHP debemos encontrar el CMS que más nos convenga. En sucesivos artículos repasaremos algunos de los sistemas de gestión más conocidos que se pueden descargar, de manera que sea más sencillo escoger uno. No obstante, en http://www.hotscripts.com se pueden encontrar todo tipo de scripts en todo tipo de lenguajes y casi para cualquier necesidad.
De momento, nos centraremos en los scripts de PHP, por estar últimamente más de moda y porque necesitarán de una base de datos para poder funcionar. De esta manera podemos ver todos los pasos necesarios para casi todos los scripts que pululan por la Red
Antes de continuar deberemos también saber si nuestro proveedor de alojamiento web nos proporciona alguna base de datos de tipo MySQL o si tenemos que contratarla aparte (o instalarla nosotros mismos en el caso de servidores dedicados).
En el caso de que aún no tengamos un proveedor de alojamiento, podemos encontrar los que más se ajusten a nustras necesidades a través de buscadores dedicados a este menester (aquí se puede encontrar una lista de buscadores de alojamiento) En todo caso, a continuación veremos cómo podemos “jugar” con nuestros scripts sin necesidad de saber ningún detalle de los servidores o las bases de datos.
1,2,3, probando, probando...
Aunque normalmente instalar un script es más sencillo de lo que parece, no está de más que podamos tener un entorno a nuestra disposición para hacer todas las pruebas que se nos ocurran. Y si además este entorno está en nuestro propio ordenador podremos hacer las pruebas sin necesidad de subir los scripts al servidor y hacer los cambios allí.
Los usuarios de Linux pueden hacerse fácilmente con un entorno apropiado, instalando un servidor Apache, MySQL y PHP. En muchas de las distribuciones de Linux actuales este software viene incluido en los CDs suministrados y su instalación en este sistema operativo no debería plantear demasiados problemas.
Para las pruebas con PHP versión 1.6 en Windows podemos utilizar un programa denominado EasyPHP (que se puede descargar pinchando en este enlace). Este programa, nos instalará un servidor Apache, un entorno MySQL y el entorno PHP en nuestro ordenador. También instalará un conocido gestor de la base de datos llamado PHPMyAdmin.
Una vez instalado EasyPHP, es hora de hacerlo correr. Para ello, ejecutamos la aplicación y aparecerá un icono con una “e” y un punto rojo junto al reloj del sistema (esquina inferior derecha de la barra de tareas si estamos en Windows). Cuando el punto comience a parpadear, el servidor Apache y MySQL estarán funcionando. Un pequeño truco: en ocasiones puede que esperemos eternamente a que el punto comience a parpadear, pero por alguna extraña razón esto no llega a ocurrir. Si ese es el caso, pincharemos con el botón derecho del ratón sobre el icono de la “e” y elegiremos la última opción, “exit”. Una vez que el icono desaparezca, volveremos a arrancar EasyPHP y voila! el icono comenzará a parpadear casi automáticamente.
Con EasyPHP funcionando podemos empezar a trabajar con nuestros scripts. En la próxima entrega comenzaremos por la instalación de uno de los que menos problemas da en este punto, Xoops (cuyo soporte en español está en www.esxoops.com), para adentrarnos posteriormente en el análisis de sus características. En siguientes entregas veremos otros conocidos scripts que son quizás algo más complicados de instalar. De esa manera podremos ir viendo qué scripts nos interesan más para nuestros fines, mientras aprendemos cómo instalarlos y modificarlos.