El PSOE ha firmado un convenio de colaboración con la SGAE
para perseguir la piratería en los municipios socialistas.
Ha elegido el lado equivocado en esa pelea. En este
artículo se muestran algunas de las prácticas cuestionables
y abusivas de la SGAE, poco consistentes con la defensa del
bien común.
El pasado 6 de febrero, el PSOE firmó con la Sociedad General de
Autores y Editores (SGAE) un
convenio marco para perseguir los delitos
contra la propiedad intelectual en los municipios gobernados
por los socialistas. Este acuerdo supone, según la escasa
información de que dispongo, la persecución policial de la
``piratería'' musical y la promoción de campañas de
sensibilización de los ciudadanos ante este problema, que,
según los portavoces socialistas, representa una seria amenaza
para la cultura.
En este artículo intentaremos mostrar que el PSOE ha elegido
el lado equivocado en esta pelea, que la SGAE no defiende los
derechos de autor en general, sino sus propios intereses de
naturaleza monopolista; que ha venido realizando prácticas
abusivas y reñidas con la libre competencia, y que sus
pretensiones recaudadoras exceden todo límite razonable y
equilibrado entre los derechos de todas las partes afectadas.
Quiero dejar claro que estoy en contra de la piratería,
siempre que este término se utilice para definir prácticas
manifiestamente ilegales que persiguen el lucro y dañen las
bases de una industria empleando métodos ilícitos. Pero las
compañías discográficas, cinematográficas y los intereses
corporativos estrechos nos están acostumbrando a una ceremonia
de la confusión. Desde los gerifaltes de las redes ilegales de
piratería hasta el ciudadano que hace copias caseras, pasando
por los internautas que intercambian música de su propiedad sin
fines de lucro, un amplio abanico de prácticas muy diferentes
caen bajo el estigma del pirata que aborda la propiedad ajena
sin el más mínimo respeto por la ley. En esas ``campañas de
sensibilización'' se ocultan, más o menos disimuladamente, la
insaciable avaricia de aquellas compañías e intereses
privilegiados. Todo menos un enfoque equilibrado y justo entre
todos los intereses y derechos en competencia que, al tiempo
que salvaguarde los estímulos e incentivos para la creatividad,
permita también que los ciudadanos accedan a y utilicen la
cultura y el arte para su enriquecimiento cultural propio y
ajeno.
El martillo justiciero
de la SGAE
La SGAE saltó a la fama entre los ciudadanos de a pie en
enero de 2002, cuando una juez de Barcelona condenó a la
empresa fabricante de CDs Traxdata a pagar un canon a la SGAE
por cada disco compacto grabable vendido desde 1997. Las
pretensiones de la entidad y la decisión judicial levantaron
una oleada de protestas plenamente justificadas.
El canon por copia privada se viene cobrando desde hace unos
diez años en cintas de audio y vídeo. La ley así lo
estableció para ``compensar los derechos de propiedad
intelectual que se dejaran de percibir'' por la realización
de copias privadas (artículo 25 del Texto Refundido de la Ley
de Propiedad Intelectual, en adelante LPI).
Sin embargo, en el caso de los discos compactos grabables
(en adelante CD-Rs) es realmente dudoso que se pueda
aplicar dicho canon. El examen más detallado que conozco de este
asunto, que conlleva una sólida crítica de la mencionada
resolución judicial, ha sido elaborado por el Colegio Oficial
de Ingeniería Informática de Cataluña, cuya atenta lectura
recomiendo a los socialistas.
La pedestre sentencia de la juez afirmaba que ``no es
aceptable que la demandada alegue indebida utilización por el
consumidor de los CD-R Data, porque es bien sabido cuál
es el hábito del consumidor español, el de grabar mediante
ordenador (aparato ya común en casi todos los hogares) los
CDs legalmente adquiridos por otras personas, o grabar música
y otros materiales directamente de Internet''.
Amén de convertirnos a todos los ciudadanos en piratas
--algo absolutamente impropio en una juez--, estas
y otras palabras de la citada resolución han permitido que la
SGAE afirme que, según la sentencia, ``es evidente que el
CD-R informático o Data es un medio idóneo para la
reproducción de fonogramas''.
El análisis del Colegio de Ingeniería Informática de
Cataluña muestra claramente que los CD-Rs tienen muchos
otros usos que la copia privada de música, como son la
distribución de programas de manejo o funcionamiento de
dispositivos informáticos varios, las copias de seguridad, el
transporte de datos personales, el envío de datos
confidenciales, la divulgación de directorios, listados y
agendas de todo tipo, la divulgación de información útil y
comercial (información de las administraciones públicas y de
productos comerciales), divulgación cultural, soporte digital
para fotografías, etc. Todos estos usos, dice el colegio,
``representan un muy considerable porcentaje de los CDs
grabables que se comercializan en España. Sería del todo
injusto gravar la venta de dichos CDs con un canon que los
considerara todos destinados a la grabación de música o
vídeo''.
La LPI no pensó en soportes digitales. Solo tenía en mente
la reproducción analógica de música y vídeo. Las cintas de
audio y vídeo, aunque pueden utilizarse para grabar o hacer
copias de entrevistas, discursos propios, vídeos caseros,
etc., solo pueden destinarse para grabar y copias audio y
vídeo, respectivamente. Pero los CD-Rs tienen usos muy
dispares, muchos de ellos completamente alejados de las
copias privadas de música y vídeo, como se ha señalado. No es
objeto de este artículo discutir aquella nefasta sentencia,
sino dejar constancia de lo inadecuado de la reclamación de
la SGAE, que excede lo razonable y lo justo, algo que debería
preocupar profundamente a los socialistas. Como ha dicho dicho Eduardo Pedreño, director de
DiarioRed, ``al amparo de una legislación incapaz de reflejar
la realidad social, la SGAE se convirtió en dueña y señora de
imponer cánones sobre todo tipo de soportes `susceptibles
de', tal vez, en algún lugar y en algún momento, contener
material que pudiera ser susceptible de violar derechos de
propiedad intelectual''.
Las palabras de Pedreño fueron proféticas. En el mismo artículo decía: ``(...) los
argumentos que esgrime la Sociedad son terriblemente
sofistas. Porque la misma lógica que les lleva a pedir un
canon por los CDs les llevará a pedirlo por los grabadores,
por todos los soportes magnéticos análogos (diskettes, DVDs,
magneto-ópticos, zips, jazzs, etc.), por los módems, por
las propias conexiones a Internet, por los discos duros, por
los teléfonos móviles o por tantos otros soportes que se
puedan cruzar en el camino''. En efecto, todos estos soportes
son susceptibles de, tal vez, en algún momento, utilizarse
supuestamente para hacer copias privadas susceptibles, tal
vez, de... ¿Por qué no reclamar un canon por la
producción de folios de papel, que tal vez, en algún momento,
pueden utilizarse para hacer copias privadas susceptibles
de...? Y es que la SGAE no distingue entre soportes y
técnicas, porque el CD-R es al folio de papel lo que
una grabadora es a una fotocopiadora, que sí paga el dichoso
canon.
Pues bien, José Neri, presidente de la SDAE, filial en
Internet de la SGAE, ha pronosticado que los discos duros de los
ordenadores, los módems y las conexiones ADSL llevarán un canon como el de los
CD-Rs. Es con esta asociación extremista y avariciosa,
que entiende los derechos de autor como un martillo dispuesto
a golpear sobre cualquier barquita que surque los mares de la
comunicación libre para imponerles su impuesto
revolucionario, es con esta asociación con la que se ha
asociado para... defender los derechos de autor, contra
viento y marea, contra los derechos de todos. Debería
pensárselo dos veces.
¿Hay más? Sí. Hay mucho más. En mayo de 2002, la Asociación
Fonográfica y Videográfica de España (AFYVE) se querelló contra dos
ingenieros electrónicos valencianos que habían creado una
máquina copiadora de CDs, que llamaron Copyplay,
por supuesto delito contra la propiedad intelectual. La
máquina en cuestión permite que cualquier persona introduzca
un CD grabado en una ranura y un CD virgen en otra, y por un
euro y en cuatro minutos, tiene una copia hecha de gran
calidad. El martillo corsario fue esta vez de la AFYVE, pero
con el apoyo entusiasta de la SGAE. Un directivo de la SGAE
no tuvo reparos en afirmar que el fiscal ``no se ha estudiado
la Ley de Propiedad Intelectual''. Este clarividente
intérprete de la ley añadió que los autores ``no pueden
permitir la instalación de este tipo de máquinas que permiten
copiar un producto que tiene titulares y propietarios''. Me
pregunto yo qué pensará este señor de las
fotocopiadoras... o si realmente se ha leído la Ley de
Propiedad Intelectual...
Después de dos años de litigios, un juez decidió que no
había delito. Según el magistrado, ``se desprende la licitud
de la obtención de copias para uso privado del copista,
siempre que la misma no sea objeto de utilización colectiva
ni lucrativa'' y, además, ``resulta difícil apreciar en la
conducta de José Vicente Tarodo la comisión de un delito
contra la propiedad intelectual, ya que él no desarrolla
actividad ni personalmente ni a través de terceros, de
grabación de CD''. Es como si se dijera que la fotocopiadora
o el videocasete violaran los derechos de propiedad
intelectual. De hecho, eso fue lo que intentaron en su
momento las industrias respectivas. Se repite la historia. Si
cuela, cuela. Pero este ``si cuela, cuela'', ¿con qué tiene
que ver: con derechos (de autor o de lo que sea) o con
intereses egoístas a los que les importa un bledo el bien
común?
El caso es que Dagicom, la empresa creada por los
valencianos, ya está vendiendo máquinas que permiten copiar
a un formato digital música, vídeo, datos informáticos y
fotografías. Las máquinas ya funcionan en videoclubes,
copisterías, cibercafés y facultades universitarias.
Pero además de perseguir a las empresas fabricantes de
malignos dispositivos, la SGAE también tiene tiempo para
perseguir a individuos y webs personales. En un mensaje
publicado por Maky Press en enero de 2002, el operador
del sitio web Esquiclub.com, dedicado al deporte del
esquí, explicaba sus cuitas con la SGAE. El martillo pilón de
la sociedad exigió al operador de este sitio sin ánimo de
lucro que le pagara los derechos por emitir música. En su
detallado mensaje, el autor del web explicaba cómo las
emisiones musicales streaming no eran suyas, sino de
una radio con servidor en Estados Unidos y que, además,
dudaba seriamente que los artistas musicales implicados
fueran miembros de la SGAE, ya que la radio en cuestión no
tenía en su repertorio cantantes ni grupos españoles. Lo que
hacía sospechar que la SGAE ni siquiera se había tomado la
molestia de comprobar este hecho. Daba igual, la sociedad le
pidió el pago de 60.000 pesetas al mes. Por la cara.
En septiembre de 2002, Baquía informaba de la existencia de quince
denuncias de la SGAE contra otros tantos portales musicales
que, presuntamente, distribuían música de forma ilegal.
Un caso aparte merece la embestida de la SGAE contra Putasgae.com. Se trataba de un sitio web
cuyo objetivo era la crítica y denuncia de las prácticas de
la SGAE. Como hemos visto tantas veces en Internet, cuando
una empresa u organización no puede impedir las críticas
legítimamente protegidas por la legislación sobre el derecho
a la libertad de expresión, recurre a otros medios. En este
caso, el barco corsario de la SGAE atracó en el puerto de la
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual para que se
le prohibiera a Putasgae.com el uso de dicho dominio.
Tal vez uno de los episodios más infames de los que he
tenido noticia sea el que ha afectado a unos grupos musicales
que se han solidarizado con la Galicia afectada por el
desastre del Prestige.
En febrero de este año, Maky Press se hacía eco del
atropello cometido por la SGAE contra varios grupos de rock
que participaron el 25 de enero en un concierto celebrado en
Vigo en apoyo a los afectados por la catástrofe ecológica.
Siete grupos de rock actuaron desinteresadamente con el fin
de entregar el dinero recaudado por las entradas a los
afectados por dicha catástrofe.
Pues bien, la SGAE exigió a cantantes el pago de un canon, a
pesar de que solo uno de los grupos era miembro de esta
sociedad. Al colectivo organizador del evento, Grupo Erva, la
SGAE le exigió el 10 por ciento de las entradas.
A ver, entendámosnos. La SGAE quería cobrar en un evento
benéfico, en solidaridad con los afectados por el desastre
del Prestige, en el que los grupos
musicales no cobraron nada, ni eran --salvo uno--
socios de la SGAE, ni interpretaron canciones registradas en
la SGAE... ¿Cómo calificamos esta conducta? ¿Hablamos de
piratería? ¿Cuál es la catadura moral de la SGAE? ¿Qué hace
el PSOE con este compañero de viaje cuya única preocupación
es llenarse los bolsillos sin reparar en los medios? ¿En
nombre de qué puede la SGAE argumentar que tiene legitimidad
moral para luchar contra la piratería? ¿Qué hace el lobo
cuidando a las ovejas?
¿Qué derechos de qué
autores?
La SGAE se creó en 1941 en régimen de auténtico monopolio en
la gestión de los derechos de autor. En 1987, la nueva
legislación permitió el surgimiento de otras entidades
gestoras, si bien todo lo que supuso esta renovación fue la
creación de nuevos monopolios en cada uno de los sectores
(derechos reprográficos, discográficas, intérpretes y
ejecutantes, productores audiovisuales, actores, etc.). En
lugar de un único monopolio, habría ocho.
Esta situación, ``mejorada'' con respecto a la vigente
durante la dictadura franquista, no puede evitar la
existencia de fenómenos tan perversos como la existencia de
acuerdos de tipo cártel y precios pactados que
limitan severamente la competencia. Tan es así que la SGAE ha
sido denunciada por la Federación de Municipios
de Cataluña por presunto abuso de dominio en la fijación
unilateral de tarifas. En febrero de 2002, el Tribunal de
Defensa de la Competencia sancionó a la SGAE con una multa de
125.000 euros por prácticas contra la competencia. Según este
organismo, la sociedad había impuesto ``el cobro a las
productoras fonográficas de discos no integradas en la
Asociación de Productores de Fonogramas y Videogramas de
España de cantidades más elevadas que las que cobraba a las
productoras que estaban adscritas a esta asociación por la
utilización del mismo repertorio de obras protegidas en la
distribución de fonogramas para la venta al público y uso
privado''.
Por si esto fuera poco, recientemente el mismo tribunal ha
abierto un expediente sancionador a la SGAE ``por prácticas
restrictivas de la competencia''. Este es el resultado, de
momento, de la larga lucha que viene realizando DAMA
(Derechos de Autor de Medios Audiovisuales) contra la SGAE en
defensa de sus intereses.
DAMA es una entidad de gestión de derechos de autor creada
en 1999 por un grupo de guionistas y directores de cine y
televisión. Desde su creación, DAMA ha venido reclamando a la
SGAE que termine con una práctica inaceptable, consistente en
el cobro de derechos de autores que no son miembros de la
SGAE, sino de DAMA.
En un comunicado, DAMA explica que SGAE está
cobrando los derechos de autor de socios de DAMA que nunca
fueron miembros de la SGAE y de otros que, en su momento, sí
fueron miembros de la SGAE, pero a los cuales esta sociedad
se niega sorprendentemente a rescindir sus contratos. Según
DAMA, ``la SGAE sigue recaudando TODO el dinero que genera la
industria audiovisual española, apropiándose indebidamente de
millones de euros que corresponden a los socios de DAMA''.
Entre estos figuran directores de cine tan conocidos como
Montxo Armendariz, Enrique Urbizu o Emilio Martínez Lázaro.
En total los socios de DAMA reclaman a la SGAE 12 millones de
euros, acumulados en tres años, y mantienen abiertos más de
quince procesos judiciales contra la SGAE para conseguir que
se les reconozca su baja voluntaria en esta última sociedad.
``La SGAE sigue aplicando su carácter de monopolio en los
contratos con las televisiones y el resto de los usuarios
(salas de cine, bares...), sin hacer constar quiénes son
sus socios. Cuando reclamamos los derechos de nuestros socios
a los usuarios, nos dicen que ya los han pagado a la SGAE y
que reclamemos a ellos. Es un abuso absoluto'', ha dicho Montxo Armendariz.
¿No es el colmo de los colmos que una persona no pueda darse
de baja de una asociación cuando lo crea conveniente y que,
para más colmo del último de los colmos, se quede con el
dinero que le corresponde por su trabajo? ¿No defiende la
SGAE los derechos de autor? ¿No está en contra del ``robo''
que supone la piratería? ¿Qué piratería? ¿Solo la de los
``manteros'' y la de los internautas y la de los inventores
de nuevas máquinas, etc., etc.?
¿Y qué les parecería a los socialistas si, después de todo
esto y por si no fuera suficiente, dijéramos que la SGAE
copia materiales de otros violando sus derechos de autor? ¿No
se lo creen? En marzo de 2002, Eduardo Pedreño, director de
DiarioRed, demostró que la SGAE pirateaba
descaradamente noticias publicadas por DiarioRed y las
reproducía en un portal suyo de Internet.
El PSOE debe
rectificar
Llegados a este punto ya me he aburrido de relatar las
tropelías de la SGAE. De verdad. Espero, cuando menos, haber
suscitado en los socialistas alguna duda sobre este
desprestigiado compañero de viaje que se han buscado para
luchar contra la piratería. ¿Contra qué piratería?
Entiendo que Teddy Bautista, máximo preboste de la ínclita
SGAE, tenga ``contactos'' en los círculos socialistas, habida
cuenta de su pasado comunista. Y no solo él, sino otros
muchos conocidos cantantes y artistas progresistas. A
mediados del año pasado, la SGAE y otras organizaciones
similares, emprendieron una agresiva campaña contra la
``piratería'' --la de los otros, claro--. En ella
pedían más mano dura, más represión policial y más
implicación de los ayuntamientos en esa tarea. Y mira por
dónde, eso es lo que viene a decir el convenio firmado entre
el PSOE y la SGAE. No hay casualidades.
El PSOE puede tener amigos en la SGAE, pero debería
demostrar que es un partido progresista y preocupado por el
bien común y el buen ordenamiento de la sociedad. No debería
dejarse llevar por el extremismo y la inmoralidad de la SGAE,
no debería legitimar, con su apoyo, las infames prácticas de
esta entidad aquí denunciadas. Debería, más bien, pensarlo
dos veces; debatir a fondo la naturaleza compleja y
multifacética de la piratería y de los derechos de autor en
el entorno digital; debería oír a todas las partes y, en fin,
debería adoptar una postura equilibrada en este asunto.
No se trata de ignorar que la piratería es una actividad
delictiva y que debe ser perseguida. Pero hay que clarificar
qué entendemos por piratería. Hay que ser críticos con el
poder, en este caso con la industria discográfica y cultural
y con los grupos de presión que defienden intereses
corporativos y egoístas. Hay que reflexionar sobre cómo se
ejercen los derechos de autor en el nuevo entorno digital y
replantearse los medios para remunerar a los autores y
creadores. Estos medios no pueden ser los mismos que en la
era pre-digital, porque Internet es, en sí misma, una
gran máquina copiadora y todo acceso a información en la red
supone, ipso facto, copiar. Hay
que distinguir usos legítimos de ilegítimos, derechos justos
y derechos abusivos. Hay que buscar el equilibrio para que la
creatividad y la cultura prosperen sin señores feudales que
establecen su ley ignorando que somos una democracia de
ciudadanos.
pues si mas grupos hicieran como nosotros todo seria diferente. musica gratis. regalamos el CD completo y el videoclip gratis en nuestra web. www.errorfatal.net que los grupos se ganen el pan en los conciertos....
Y cuando se dara cuenta el Gobierno que no puede existir una sociedad comercial con un monopolio sobre un mercado tan evidente.
NO se supone que se esta formentando la competencia, veamos liberar la telefonia, la electricidad, .... y que pasa con la música, el cine, .... eso no cuenta, para eso solo la SGAE ?? Porque no regulan también esto ... No será que los políticos también se llevan un pico de lo que recauda la SGAE.
Saludos
David Carrero Fernández-Baillo
Hospedaje web : http://www.ferca.com
http://www.recursosgratis.com
http://www.glosarium.com
Por mi parte dire, que no estoy a favor de la piratería, la practico y la fomento.
Si yo pudiera duplicar en mi casa un Mercedes con la misma facilidad que duplico un CD de Julio Iglesias, lo haría sin dudar, y pienso que mas Propiedad Intelectual, tendrá el motor del Mercedes que el ¡Hey! de Julio Iglesias.
Es hipócrita decir otra cosa, La propiedad Intelectual ha muerto, sin entrar a discutir su legalidad, es papel mojado, por cuanto que no hay forma humana de defenderla.
Si alguien muestra hoy papeeles que legalmente demostran que lo puede ejercer el Derecho de Pernada, ese papel no vaíe nada, pues no hay ningún guardia dispuesto a defenderle de las iras de las feministas,
Por tanto, el "propietario" de ese derecho, solo lo podrá mostrao como cosa anecdótica de tiempos pasados, sin la mennor intencion de ejercer ese derecho hoy en dia.
Hoy la Propiedad Intelectual es tan anacrónica como el Derecho de Pernada, ningun guardia persigue el Top manta, (vete al metro y mira la actitud de los vigilantes), y menos aun se persigue el intercambio de música entre particulares.
Como me parece razonable que los creadores se ganen la vida con su obra, habrá que arbitrar otros medios. Uno posible y no del todo injusto, es pagar un canon por CD y que se lo repartan el importe entre los creadores.
Ell problema será encontrar un criterio de reparto justo, por que si lo establece la SGAE, la parte del león, !Ho, casualidad¡, le va a correpondr a nuestro "genial creador· Tedy Bautista. Pero ese no es mi problema, es el de los autores,
Ahora bien, si pago un canon por CD, o por Giga de disco duro, o cualquier otra forma que consideren razonable, tengo el derecho a copiar legalmente lo que me de la gana y a hacer con ello lo que quiera, puesto que es mio, ya que lo he pagado y por adelantado.
Lo dicho es aplicable si ponen un canon al tonner de las fotocopiadoras, o cualquier otro impuesto que tenga como fin pagar a los autores de forma generica y solidaria el consumo que pueda hacer yo de obra intelectual
Creo que el artículo es redondo, tiene todo lo que tiene que tener, y pone absolutamente al descubierto la doble moral de la sociedad monopolista SGAE. La SGAE lucha una batalla que ha perdido de antemano, y carece de legitimidad moral (esa en la que tanto se amparan) para reclamar absolutamente nada. La propiedad intelectual ha muerto, más vale que se busquen otras bestias que parasitar...
Este como otros muchos abusos sociales están provocados por unas leyes ambiguas que las permiten. Para conseguir una sociedad justa deben haber unas leyes específicas, claras y concisas además de ser obviamente procedentes y objetivas.
¿Lo oís? Es este sistema, que se desmorona. Queremos poseer más y más cosas... a expensas de los demás; tú tienes algo porque otro no lo tiene. Así no vamos a ningún lado. Mejor trabajar para que TODOS (incluyendo al tercer mundo) tengamos acceso a TODO.
La propiedad intelectual no es más que una pequeña arista de un problema mucho mayor.
Ciertamente. El Artículo es extenso, acertado y certero.
Doy fé de la actuación de la policía local y miembros de AFYVE en A Coruña en los locales de marcha de la ciudad. Requisando CDs copiados, precintando ordenadores susceptibles de albergar MP3 (se demuestre o no su ilicita procedencia) y , dicho sea de paso frotándose las manos al extender jugosas "recetitas" de esas de pasar por las oficinas del erario municipal.
Ante esto, como parte afectada, aunque por ahora me haya librado, quisiera hacer varias reflexiones...
UNO: Los locales de hostelería PAGAN 3 veces a la sociedad de autores. A saber: PAGAN a la SGAE directamente unos 1.200€ anuales por un local de unos 100 mcuadrados, PAGAN derechos de autor en cada uno de los CDs originales NECESARIOSpara su actividad, PAGAN por cada uno de los CDs vírgenes NECESARIOS para crear copias de respaldo o salvaguarda de un material precioso. Pongamos por ejemplo un local que compre una media de 5 CDs semanales (250 anuales para hacerlo redondo) a un precio de 18€ cada uno (los hay, lo juro, mucho más caros; hasta 7000 pelas he llegado a pagar yo) esto nos reporta una bonita cifra de 4.500€ (750.000 pelas de las de antes) por nuestro material para un año, al ke le sumaremos los 1.200€ (200.000 ptas) que le pagamos a la SGAE directamente, más 0,22€ por cada CD virgen , sí ya sé kque sólo son 55€ (pero eso te paga una buena cena ,no?),; así que todo esto nos da la bonita cifra de 5.750 euritos anuales (casi un millón!!!) por año. Ya nos ponemos en otra media no? ahora ya son 4000 pelas, 24€ por CD. Sin posibilidad de fallos. Sin poder reclamar, porque señores, los CDs no fueron pensados para el trote que les damos en una cabina deun local: los mordemos, pisamos estrujamos y hasta tiramos. Se nos ccaen y pierden los inlays. Cualquier cosa ke no esté impresa físicamente en el soporte CD (lease caja, carátula...) acaba tarde o temprano destruída, rayada, quemada o , si tienes suerte, perdida. Hasta ese fatídico día en que le toca el turno al soporte y, señoras y señores, ya no es valido en el lector.... esto pasa. y pasa MUUUUY a menudo, no crean. Sin embargo ahora los señores de la SGAE nos insinúan que no, que no puede ser, que tenemos que gastarnos otras 4000 pelas en un CD que ya nos habíamos comprado. Que emplear nuestra copia de respaldo es ILEGAL??????? cómo va a ser ilegal si la he pagado 3 veces?????Cómo va a ser ilegal reproducirla en formato MP3 desde un ordenador si mi contrato con la SGAE especifica claramente que PAGO para poder reproducir el catálogo gestionado por la SGAE .... SIN ESPECIFICAR SU FORMATO FÍSICO????
DOS: Los señores de la SGAE juegan a todas las bandas intentando sacar pasta de todos los lugares posibles....por un lado asegurándose la actuación de los estamentos oficiales de seguridad como respaldo a sus actuaciones, quien no conoce el caso de la guardia civil requisando CDs copiados en un cargador de CDs de automóvil? Pues que todo el mundo sepa que eso no es ILEGAL, puesto que, si un automóvil no es un medio de locomoción público, y la copia a CD está permitida para su reproducción en un ámbito privado (dicho por la SGAE, que no me lo invento yo) el medio "CD copiado" no es requisable por no constituir delito su posesión, ni ser un medio u objeto ilegal. Aquí también deberían entrar al trapo los expertos legales (que no lo soy, simplemente estoy desarrollando la idea de los señores de la SGAE).
Siguiendo con la idea de que la SGAE juega a dos bandas. La SGAE se lleva un canon de 0,22€ por CD virgen, asegurándose así de que cobra un tanto por TODOS los soportes físicos CD (originales o no) que existan en España. Si eso no es ser "listos"....
TRES: Con respecto a la idea de cobrar un canon por cada CD de datos virgen amparándose en la idea de que la inmensa mayoría acabará siendo copia de un exito o/y relieve de manta.... es tanto como hacer que todo ser humnano con manos pague, al nacer, una cuota por agresión amparándose en el hecho de tener puños que podría (o no) emplear más tarde para cometer tal agresión. UNA ESTUPIDEZ COMO LA OTRA.
CUATRO:El canon !!!! Si lo cobran paso a pagar derechos de autor por cualquier cosa que se grabe ahí. Después no pueden protestar. "Lo que es pal tute es pala brisca", dice mi madre.
CINCO: Qué pena me dan!!! pobres, pobres, pobres señores de la SGAE. que sólo han incrementado sus beneficios un 0,05%... Mientras que la hostelería que les paga ha tenido pérdidas o, con mucha suerte, ha ganado lo que ellos. Ellos, sin embargo, achacan este paupérrimo incremento a la piratería. Y nosotros que hacemos, se lo achacamos tambien a la piratería??? por que no se lo achacan al precio impuesto por las discográficas? A la machacona globalización musical? A la falta de ideas y propuestas musicales? Asumen los señores de la SGAE que si se han fabricado y vendido 2 miillones de "CDs Manta" ellos han dejado de percibir los derechos de 2.000.000 de unidades (cuando ahora vemos que no es cierto), y es que si suponemos, tambien yo quiero suponer (que aquí todos tenemos derecho a jugar, no?) que el que siempre quiso tener la canción "Imagine" de Lennon, pero nunca quiso gastarse 3.500 pelas por un CD original, no se lo compraría de todas todas. Ni aunque los señores de la SGAE le pusieran mucho empeño. Y, sin embargo, aquel día que iba por la plaza mayor y lo vió por 4, 5 o 6 € ,se lo compró a un keniata o zaireño o caboverdiano, con pinta de estar más descolocado en aquella plaza mayor helada de enero que la gaviota en Madrid de Caco Senante.
Coño! kestoindignao....
hola, soy de tenerife,creo q lo q quiero preguntar no tiene nada q ver con ustedes pero no lo se. En el mes de diciembre del 2002 termine un curso en la fundacion de estudios sanitarios de vigo ( fundesforsa ) y resulta q el examen no les llego pero desde diciembre intento contacatar con ellos pero no hay forma. Tengo el recibo de pago del curso y esta en la calle urbaiz creo... lo tendria q mirar. Me gustaria q me ayudaran y me dieran algun numero de telefono donde yo me pudiera quejar en vigo algo como los derechos del consumidor.
Muchas gracias y espero vuestra respuesta.
En contestaci?n a chaxiraxi bencomo: A mi me ha pasado algo parecido y el otro d?a fui a la sede que tienen en Madrid. Resulta que han desaparecido tanto de la sede de Madrid como de la de Vigo, la p?gina de internet no funciona, etc, vamos que se han largado con el dinero...
Pues mi caso es parecido, yo les pagué unos cursos en Enero y todavía no me han enviado el material, y desde entonces he intentado ponerme en contacto con ellos y ha sido imposible. ¿Qué podemos hacer?