La guerra contra Irak no solo está produciendo ``daños
colaterales'' entre la población civil, sino también
daños de otro tipo, como la censura, la autocensura, los
ataques informáticos, los fallos técnicos, el reparto del
botín de la llamada ``reconstrucción'' de la posguerra.
Ya son más de 500 los civiles iraquíes muertos en tan solo
diez días de guerra. La masacre del mercado de Bagdad, que ha
ocasionado 62 muertos, debe ser llamada por su nombre. Si una
bomba de ETA o un disparo de un etarra realizado a quemarropa
son actos terroristas, ¿cómo debemos llamar al bombardeo del
mercado de Bagdad y de las casas de los bagdadíes?
Quienes todavía no hemos echado a perder nuestra conciencia
moral llamamos a esos actos terrorismo. Y llamamos a quienes
los llevan a cabo y a quienes los dirigen terroristas. Y
llamamos cómplices del terrorismo a quienes apoyan a los
terroristas y a quienes justifican esta guerra. No caben
dobleces ni doble moral.
``No hay mayor contrasentido que defender, o decir que se
defiende, la paz y ejercer la violencia''. Quien así se
expresaba ante las cámaras de la televisión era el ministro y
dirigente del Partido Popular Javier Arenas. ¿Estaba condenando
la guerra? Lamentablemente no. Estaba condenando a algunos
manifestantes que se defendían de las violentas cargas
policiales o que tiraban huevos contra las sedes del partido
que apoya la guerra. ¿Cabe una mayor hipocresía moral?
La censura como
``daño colateral''
Kevin Sites es un corresponsal de la CNN destacado en Irak.
Utiliza una tecnología de audio para dictar sus entradas en
un diario web que son transcritas automáticamente y
publicadas en Kevinsites.net. Pero a la CNN no le gusta
que su corresponsal se dedique a esta actividad y le ha pedido que clausure, al parecer
temporalmente, su blog.
YellowTimes es un sitio de noticias
independiente que tuvo la osadía de publicar las fotografías
de los soldados norteamericanos capturados por las tropas
iraquíes. La compañía de hospedaje web Vortech, con sede en
Florida, cerró YellowTimes durante dos horas, hasta que las
fotos fueron retiradas. Según Erich Marquadt, editor de
YellowTimes, Vortech cerró su sitio sin previo aviso y
posteriormente le dijeron que había violado la cláusula sobre
contenidos para adultos.
Esto plantea dos cuestiones a debate. Por un lado, las
normas de uso de muchos proveedores de servicios de Internet
están redactadas en unos términos tan generales que sirven,
con una frecuencia cada vez más preocupante, para justificar
este tipo de actuaciones, cerrando sitios que publican
contenidos ``ofensivos'', pero no ilegales, o que no son del
agrado del proveedor. Al tratarse de entidades privadas,
muchas legislaciones, como la de Estados Unidos, no considera
este tipo de actos como censura y, por lo tanto, no someten
las actuaciones de los proveedores a ningún tipo de
regulación. En segundo lugar, el suceso ha promovido el
debate sobre la autocensura que los medios de comunicación y
los proveedores de servicios de Internet de Estados Unidos se
están aplicando, siguiendo las directrices emanadas del
Pentágono o del ``patriotismo'' imperante en la sociedad.
Google, por ejemplo, ha rechazado un anuncio de Unknown News que
expresaba sentimientos pacifistas. Tras un intercambio de
mensajes electrónicos entre el motor de búsqueda y Unknown
News, Google pidió disculpas y aprobó el anuncio. Pero Infoshop
News no ha tenido tanta suerte. Google ha dejado de
incluir este sitio de noticias en su índice con excusas
peregrinas y no acordes con la realidad.
Una muestra del clima que se vive en los medios de
comunicación estadounidenses y británicos es la censura de canciones contra la guerra. Algunas son
retiradas de las listas de éxitos; otras dejan de ser
emitidas. MTV Europe ha hecho públicas unas directrices que
incluyen listas de vídeos específicos que no pueden ser
exhibidos, como ``Bombs Over Baghdad'' (Bombas sobre Bagdad),
de Outkast.
Laura Bush, la ``primera dama'' de Estados Unidos, ha
decidido cancelar un simposio de la Casa Blanca
sobre la poesía de Walt Whitman, Emily Dickinson y Langston
Hughes, por temor a que en el mismo sucediera algo parecido a
lo acontecido en los Óscars de cine. Varios poetas laureados
han expresado su descontento por este hecho y algunos, como
Sam Hamill, están dispuestos a publicar poemas contra la
guerra en http://www.PoetsAgainstTheWar.org.
Al
Yazira, el popular canal de televisión árabe, ha mostrado
un vídeo de seis minutos con soldados norteamericanos hechos
presos por las fuerzas iraquíes, así como algunos soldados
muertos. La mayoría de los medios de comunicación
estadounidenses no han difundido las imágenes y algunos, como
la CNN y la NBC, solo han emitido fragmentos cuidadosamente
editados. Ni siquiera el sensacionalista Drudge Report ha
osado desafiar a la opinión pública norteamericana.
Y uno se pregunta por los motivos de estas actitudes. ¿Se
debe, como dicen, a razones de respeto por los sentimientos
de los familiares o al sentimiento patriótico, adobado con
normas del Pentágono, que debe ser protegido contra la
desmoralización y la cruda realidad? Cuesta creer que una
industria cultural que exhibe en cine y televisión, por
activa y por pasiva, escenas dantescas de violencia y ensalza
a terminators y depredators, le acuda un repentino
pudor y compasión por las víctimas de la violencia.
Pues bien, reporteros de Al Yazira, que ha venido cubriendo
la información sobre la Bolsa de Nueva York durante años, han
visto prohibida su entrada en las dependencias de
esta institución, tras la exhibición de las mencionadas
imágenes. Por supuesto, la excusa dada por la institución
neoyorquina para proceder con el veto ha sido otra: se
trataría de limitar la presencia de canales de televisión por
``razones de seguridad''.
En los días previos a la guerra, el Pentágono emitió unas normas sobre la cobertura informativa de la
guerra. Aproximadamente 500 periodistas de agencias de
noticias occidentales serían seleccionados para ser
incorporados en las divisiones del ejército estadounidense.
Su propósito poco disimulado es controlar estrechamente las
informaciones de estos profesionales.
Aunque el documento del Pentágono dice que no habrá un
``proceso de revisión general de los productos de los
medios'', cuando se entra en detalles la visión es muy
diferente. Así, una sección del documento dice: ``Si los
medios son expuestos inadvertidamente a información sensible,
deberían ser informados acerca de la información que deberían
evitar difundir''.
Más adelante, añade que, cuando un comandante crea que será
beneficioso para los intereses del Departamento de Defensa
permitir a los periodistas ver información sensible que
normalmente estaría restringida, los periodistas deben
aceptar una revisión de seguridad de sus reportajes.
Los reporteros tendrán prohibido desplazarse en sus propios
medios de transporte, de forma que sus movimientos estarán
controlados en todo momento por el mando militar.
Según Bernard Shaw, ex corresponsal de la CNN en la guerra
de 1991, ``la idea de que los periodistas estén bajo la
protección del ejército de Estados Unidos me parece muy
peligrosa. Creo que los periodistas que acepten ir en las
unidades de combate se convertirán de hecho en rehenes del
ejército, que podrá controlar los movimientos de los
periodistas y, lo que es más importante, su capacidad para
escribir sus reportajes''.
Mientras tanto, el gobierno de Israel también ha establecido
sus normas para controlar la información.
Rachel Dolev, máxima responsable de la censura militar, ha
enviado una carta a varios sitios web de noticias del
país advirtiéndoles de las restricciones a que deberán
someter su actividad informativa. En concreto, estos medios
no podrán informar de la localización exacta de los impactos
de los misiles, el tipo de misil utilizado hasta que las
fuentes militares autorizadas lo anuncien, operaciones
militares de defensa, movilización de reservistas, decisiones
del gobierno y colaboración con países extranjeros. Dolev
decía claramente que los medios deberán obtener previamente
el permiso del gobierno antes de publicar informaciones sobre
``asuntos que puedan suponer una amenaza para la seguridad
del Estado de Israel y sus residentes''.
Al Yazira, blogs y ``periodistas de mochila''
Pero en la era de Internet la información no puede ser
completamente controlada. Pese a las normas gubernamentales,
la vigilancia militar y la autocensura, algo siempre escapa a
los controles. Los medios de comunicación independientes, los
profesionales honestos y los individuos con ideas propias
compiten, y de qué forma, con los grandes guardianes de la
información.
Al Yazira se ha ganado una merecida reputación de medio
independiente, algo realmente destacable en una región en la
que los gobiernos ejercen severos controles sobre los medios
de comunicación.
Este canal de televisión tenía 35 millones de espectadores
antes de que se iniciara la guerra. La mayoría de ellos son
de Oriente Medio, donde se emite gratuitamente. En las
últimas semanas, su número de telespectadores se ha doblado y
ha conseguido cuatro millones de suscriptores nuevos en
Europa, donde es un canal de pago. Además, ha lanzado un sitio web
en inglés y tiene pensado crear un canal de televisión
también en inglés.
Al Yazira tiene mayor libertad de movimientos en Irak que
las televisiones occidentales, con ocho equipos operando
fuera de los confines del ejército norteamericano, aunque
también tiene periodistas incluidos entre las tropas
anglo-norteamericanas. Al Yazira es la única televisión
que tiene equipos con cámaras en Basora y Mosul.
Sin lugar a dudas, se ha convertido en referencia para una
información más objetiva sobre el curso de la guerra.
Otro fenómeno que escapa relativamente al control de los
grandes medios de comunicación, de los ejércitos y de los
gobiernos es el llamado ``periodistas con mochila''.
Son periodistas que trabajan a veces de forma independiente,
muchas veces en solitario y con una gran autonomía,
posibilitada por la posesión de un equipo ligero. Armados con
ordenadores portátiles, teléfonos con conexión vía satélite,
software de edición y cámaras digitales, se han convertido en
testigos muy móviles y capaces de actuar como reporteros,
editores y productores todo en uno. Ofrecen sus materiales a
sitios web y ocasionalmente a la televisión. Según John Schidlovsky, director de la Beca Pew
de Periodismo Internacional, ``estos son los periodistas del
futuro''.
El ya mencionado Kevin Sites es un ejemplo, pero hay muchos
más. Un artículo del New York Times detalla la
tecnología empleada por estos periodistas. Según un artículo de El Mundo, ``esta es la primera
guerra en la que Internet se ha convertido en la fuente de
información más rápida, superando incluso a las cadenas de
televisión y radio''. Mitch Gelman, uno de los máximos
responsables de CNN.com, asegura que ``podemos combinar la
velocidad de la televisión y la capacidad de profundidad de
los medios escritos''. La BBC ha incluido una sección en la
que sus reporteros destacados en la zona publican sus blogs, en los
que relatan sus experiencias diarias. Este sistema es
empleado también por la cadena de televisión estadounidense
Fox, que
permite a sus lectores ponerse en contacto directo con su
corresponsal Greg Kelly.
Internet está representando para la prensa, cadenas de
televisión, periodistas independientes y personas
particulares una forma de ofrecer relatos vívidos de los
acontecimientos, la integración de una gran variedad de
formatos informativos (crónicas, comentarios, debates,
fotografías y vídeos).
Como ya hemos anticipado, los blogs, weblogs o diarios personales
publicados en la Web están siendo unos de los sitios más
consultados por los internautas que buscan informaciones y
comentarios menos mediatizados y enlatados por los grandes
medios de comunicación.
En mi artículo anterior me referí a Dear
Raed, un blog escrito por un
bagdadí que relata cómo pasa su vida cotidiana bajo las
bombardeos y las penurias derivadas de la guerra. Tal ha sido
el interés que ha suscitado el mismo que su proveedor ha
proganizado un extraño suceso, con el que pretendía llamar
la atención sobre la saturación que había provocado en su
servidor y que estaba dejando a otros sitios sin ancho de
banda.
A los blogs que mencioné en el
artículo citado, puedo añadir ahora otros, como Warblogs.cc,
que compila titulares de los medios de comunicación y de
otros blogs, incluyendo fuentes
tan diversas como la CNN, New York Times, periódicos turcos y
sitios web kurdos, como KurdishMedia.com.
Warblogging.com publica enlaces a noticias
y comentarios y está recibiendo, desde el comienzo de la
guerra, decenas de miles de visitantes cada día procedentes
de todo el mundo.
Bettejo Passalagua escribe desde Bagdad en ElectronicIraq.net en favor de la paz, como
miembro del Iraq Peace Team, una organización que ofrece
ayuda humanitaria al pueblo iraquí.
Una iniciativa atípica es Iraqbodycount.net, creada por un profesor
de Economía de la Universidad de New Hampshire. Este sitio
mantiene estadísticas de los civiles iraquíes muertos en la
guerra, empleando una metodología explicada en el propio
sitio.
Ciberprotestas y
ataques informáticos
Como era de suponer, las distintas actitudes ante la guerra
están traduciéndose también en protestas que utilizan la Web
como forma de expresión y en ataques informáticos.
Sin ánimo de establecer una distinción académica, me parece
conveniente distinguir entre lo que podríamos llamar
``cibergraffitis'' y ataques informáticos maliciosos.
Ejemplos de los primeros son los cientos de sitios web que,
en la madrugada del 20 de marzo, aparecieron emborronados con protestas por
la agresión contra Irak. El grupo hacker Unix Security Guards, con
miembros distribuidos por Egipto, Marruecos, Kuwait e
Indonesia, incluyeron en los sitios emborronados eslóganes
contra la guerra escritos en árabe e inglés.
Grupos de hackers islamistas
están colocando imágenes de la guerra en sitios
web occidentales, especialmente de comercio electrónico
estadounidenses y británicos. Muchas de estas imágenes son de
niños iraquíes muertos en los bombardeos.
El sitio español Noalaguerra.org ha promovido un envío
masivo de mensajes electrónicos a buzones electrónicos del
Partido Popular, mientras otros muchos, como Antelaguerraactua.org, incluyen calendarios
de movilizaciones contra la guerra. En Boicotpreventiu.org se propugna el boicot a
los productos norteamericanos y a la industria de la guerra.
Por su parte, Amnistía Internacional ha lanzado Actuaconamnistia.org para hacer oír la voz
de las víctimas de la guerra, denunciar las violaciones de
los derechos humanos y exigir responsabilidades a los
promotores de la guerra.
Otros están siendo más maliciosos, lanzando ataques para
inutilizar sitios web y difundir virus y gusanos. Tres de los
cuatro webs iraquíes más importantes dejaron de estar operativos en la madrugada
del 20 después de las primeras acciones militares
norteamericanas. Según el Observatorio Español de Internet,
esto se debió a ataques informáticos procedentes de Estados
Unidos. El principal sitio oficial de noticias iraquí, Uruklink.net, solo funciona de forma
intermitente, mientras que el periódico BabilOnline, operado por Uday, hijo de
Sadam Hussein, sigue operativo y con un elevado tráfico.
Algunos comentaristas creen que el gobierno
de Estados Unidos no está interesado en interrumpir el
funcionamiento de Internet en Irak (ver mi artículo anterior). Afirman que el ejército
norteamericano ha decidido que son las redes telefónicas y de
fibra óptica, y no los enlaces con Internet, los principales
medios de comunicación del gobierno iraquí. Por otro lado,
podría interesar a Estados Unidos mantener abierto un canal
de comunicación, como el correo electrónico, con dirigentes
políticos y militares iraquíes que pudieran querer cambiar de
bando o rendirse. En enero, medios oficiales de Estados
Unidos reconocieron haber enviado mensajes
electrónicos a oficiales iraquíes como parte de sus
``operaciones psicológicas'' prebélicas.
Sin embargo, conviene no olvidar que el Pentágono emitió una
directiva en enero que establece qué tipos
de ataques informáticos pueden realizarse, quién debe
autorizarlos y contra qué objetivos.
Lo cierto es que, desde el inicio de las hostilidades, el
acceso de los iraquíes a Internet parece haber disminuido,
aunque se ignoran las razones.
El caso más notorio de ataque informático malicioso es el
padecido por el canal de televisión Al Yazira. Hasta hoy son
varios los ataques sufridos por el sitio web de esta
televisión, en especial su versión inglesa. Los atacantes han
dejado mensajes imbuidos de patriotismo estadounidense y, en
ocasiones, han redirigido el sitio web a un sitio
pornográfico.
Tecnología para la
guerra y ``daños colaterales''
Algunos analistas norteamericanos han acuñado el concepto de
guerra redcéntrica (netcentric war), debido al uso
intensivo entre las tropas y mandos militares estadounidenses
de tecnología digital conectada en red.
El Centro de Operaciones Conjuntas establecido
en Qatar parece más la sede de una gran corporación de alta
tecnología que un cuartel general militar. Es allí donde el
general Tommy Franks supervisa y dirige las operaciones
militares. En sus pantallas se representan los campos de
batalla e, incluso, cada pieza de artillería y cada tanque. A
sus ordenadores llegan datos de una gran cantidad de fuentes:
informes de la inteligencia militar y de la CIA, imágenes de
satélites, comunicaciones de voz interceptadas, información
meteorológica, vídeos de aviones teledirigidos, datos de los
sensores de los aviones de reconocimiento y noticias de la
CNN y de Al Yazira. También se reciben la posición de los
barcos, aviones y vehículos terrestres, así como de muchos de
los soldados que se mueven por el desierto y que llevan
transmisores de localización GPS conectados vía satélite.
Sin embargo, tanta y tan sofisticada tecnología conlleva
también sus riesgos y retos. La excesiva dependencia de la
tecnología misma a expensas del juicio humano y la necesidad
de filtrar la gran cantidad de datos para discriminar la
información realmente útil y relevante puede ser el origen de
nuevos problemas y errores.
Ahí puede estar la explicación del caso del Tornado británico,
otro tipo de ``daño colateral''. Los radares y sistemas de
identificación electrónica confundieron el avión británico
con un avión enemigo, y los misiles norteamericanos lo
abatieron.
USA
Today ha publicado una gran cantidad de artículos sobre
la tecnología bélica que los Estados Unidos está empleando en
la guerra contra Irak.
La guerra contra el
pueblo iraquí comenzó hace trece años
No quisiera terminar este artículo sin hacer dos menciones a
sendos artículos.
Cada año mueren en Irak 300.000 niños. Mueren de leucemia o
de desnutrición, de enfermedades que tienen cura y de
insuficiencias que tienen remedio. Pero el embargo, el
embargo criminal decretado por Naciones Unidas, impide que
los hospitales iraquíes tengan los medicamentos necesarios
para salvar vidas.
En la guerra de 1991, las tropas norteamericanas emplearon
uranio empobrecido, un arma de destrucción masiva que nadie
exige que Estados Unidos destruya. Desde entonces, la
mortalidad en Basora ha aumentado doce veces, básicamente
debido a diversos cánceres. La relación entre el uranio
empobrecido y el crecimiento de una serie de enfermedades es
evidente para los médicos del hospital de Basora. Para ellos,
Basora ha sido la Hiroshima árabe. Los niveles de radiación
son superiores en 5.000 veces a los considerados inocuos.
Destrucción masiva.
Denis Halliday es un irlandés que pasó 34 años en la ONU,
últimamente como Secretario General Asistente. Cuando
renunció en 1998 como coordinador humanitario de las Naciones
Unidas para Irak, como protesta por los efectos del embargo
sobre la población civil, escribió: ``La política de
sanciones económicas está en total bancarrota. Estamos en
proceso de destruir a una sociedad completa. Es tan simple
como eso ~ cinco mil niños mueren cada mes~ y
no quiero administrar un programa que resulta en cifras como
esas''. Más adelante dice: ``Fui instruido para ejecutar una
política que satisface la definición de genocidio: una
política deliberada que efectivamente ha asesinado a más de
un millón de personas, niños y adultos''.
Y no solo el embargo. Desde el final de la ``Tormenta del
Desierto'', los aviones norteamericanos y británicos no han
dejado de bombardear suelo iraquí de las denominadas ``zonas
de exclusión''. Entre julio de 1998 y enero de 2000, la
fuerza aérea y la aviación naval americanas realizaron 36.000
incursiones sobre Irak, que incluyeron 24.000 misiones de
combate. Solo en 1999, la aviación americana y británica
descargó más de 1.800 bombas sobre 450 objetivos.
John Pilger ha escrito un libro, Los
nuevos gobernantes del mundo, y algunos extractos del
mismo han sido traducidos al español. Su lectura no puedo
dejar indiferente a nadie:
Comparto tu idea completamente.
Buena información.
No dejes de escribir, éres bueno en ello.
moles.
Heróica Ciudad de Zitácuaro, Michoacán, Ciudad de la Independencia, ´MEXICO.
Sí, puesto que la gente que está en contra de la guerra lo que está haciendo es cambiar unos muertos por otros. Saddam ha asesinado cientos de miles de kurdos y chiítas, a lo largo de sus años de dictadura. Estar en contra de la invasión norteamericana es cambiar unos miles de muertos suníes por unos cientos de miles de muertos kurdos y chiítas. ¿Es qué unos valen más que otros? ¿Por qué nadie se ha echado a la calle todo este tiempo, mientras Saddam mataba?
Ello no quiere decir que los Estados Unidos no lo hagan por su propio interés financiero, pero el resultado neto es menos muertos, por lo que es menos malo (no mejor) para el pueblo iraquí que Saddam caiga en esta guerra a que continue. Pensar de otra manera es mantener la postura racista de que las vidas de kurdos y chiítas valen menos que las de los suníes.