Luchar contra el spam es como hacerlo contra el hambre. Hacen falta algo más que buenas palabras. Si Vd. tiene página web, es de los que pueden colaborar activamente. Le explicamos cómo.
Y para luchar contra el spam hay que hacerlo cortando, o adulterando, la materia prima de la que se sirven: nuestras direcciones de correo. En los Grupos de Noticias eso es relativamente fácil (yo@QUITAESTO-terra.es), razón por la cual los grupos ya son son una fuente productiva de aprovisionamiento. Los espameros tienen que hacer una significativa labor de depuración.
Ahora las direcciones a proteger son las de las páginas web que por su propia naturaleza son válidas. Poner como dirección de contacto para nuestro negocio un QUITA ESTO no es comercial y los espameros lo saben muy bien. Cambiar nuestra dirección cada mes tampoco sirve de mucho. En lugar de recibir spam por la cuenta antigua, lo recibiremos por la nueva y seguiremos igual, además de la pérdida de contactos por el cambio. Ni los clientes la van a actualizar ni nosotros se lo podemos estar pidiendo cada pocas semanas.
La propuesta.
Lo que le propongo no es una solución al problema del spam (¡lo siento!) pero si una manera de darles trabajo y, con un poco de suerte, desanimar a algún que otro. En resumidas cuentas: que obtener direcciones buenas de nuestras páginas les sea tan costoso como obtenerlas de los Grupos de Noticias.
Póngase en escena. Vd. tiene una página web (con o sin dominio propio) y una dirección de correo válida. Viene un espamero, la lee y empiezan a bombardearle con todo tipo de ofertas irrepetibles. Pero… ¿y si leyeran 1 dirección buena y 100 falsas?.
Estas 100 direcciones falsas las puede meter en cualquier fichero html (no tienen que estar en su página web) pero en el mismo directorio. El robot del espamero leerá una y la otra.
Los resultados.
El espamero, de entrada, pensaría que le ha tocado la lotería hasta que… observe los resultados. Antes enviaba 2.000 mensajes y conseguía 200 pedidos (10%) ahora en un mismo envío de 2.000 tendrá 20 direcciones buenas y 1980 falsas. Manteniendo un 10% en las respuestas obtendrá 2 pedidos.
Para el espamero, con el mismo trabajo, el nivel de resultados será sensiblemente inferior y si vendía las direcciones, sus clientes se le quejarán de que del 10% nada de nada.
Obviamente el espamero intentará determinar que pasa pero no lo tendrá fácil, razón por la cual para mantener los niveles de respuesta en lugar de 2.000 tendrá que enviar 200.000 mensajes. Le estaremos provocando más trabajo y tiempo de máquina para mantener la misma cifra de negocio y como la inmensa mayoría de direcciones son falsas (recuerde: 1 buena de cada 100) ningún usuario se verá molestado. Sólo el espamero, que habrá de trabajar 100 veces más o ponerse a depurarlas.
Si el espamero vendía las direcciones, ahora habrá de entregar 200.000 en lugar de 2.000 para asegurar a sus clientes un resultado del 10%. ¿A qué precio?. De nuevo habremos contribuido a complicarle un poco el negocio.
¿Y como conseguir 100 direcciones falsas?.
Una alternativa es inventarlas, con un dominio inexistente para evitar trabajo a los servidores, juan@mecaquisenlamarsalada.net mejor que 123@terra.es En el primer caso toda la faena es para el servidor del espamero que además no podrá enviar el mensaje (no existe el dominio de destino). En el segundo, habrá un servidor que tendrá que devolverlo por “usuario desconocido”.
Otra alternativa, más interesante, es guardar en la agenda de su programa de correo un grupo o lista de distribución con las direcciones de spam que reciba, lo que normalmente se hace con el botón derecho. Cuando tenga unas cuantas, las exporta a un fichero html y después las cuelga con su página. Así de sencillo.
Esta alternativa tiene dos detalles significativos. Unas cuantas direcciones, serán válidas pero de espameros, es decir, conseguirá hacer que entre ellos se bombardeen. Por otro lado, como que los espameros cambian continuamente de remite, no tendrá que molestarse en inventarlas. Ellos lo harán por Vd.
¿Y si en lugar de 100 pongo …?
Pues mejor. Rehaga los cálculos de más arriba y observe los resultados. Personalmente tengo unas 5.000 junto con las páginas de mi dominio.
Cada vez que recibo spam (unos cuantos al día) me guardo la dirección en una lista de distribución (“Asociación de Amigos del Spam”) y mensualmente la exporto a un fichero que cargo en mi dominio. Me robarán mi dirección pero se llevan, de regalo, unos miles de pura basura. No evito el spam pero me reconforta tocarles las narices.
¿Y si en lugar de Vd. y yo lo hicieran 10.000 páginas web?
Pues mejor. Conseguiríamos con las páginas web lo mismo que con los Grupos de Noticias: intoxicar a los espameros y complicarles la existencia.