A pesar de los nuevos cauces que abren las nuevas tecnologías, las viejas formas de pensar sobreviven. El copyright y la propiedad intelectual, así como las patentes, son en estos momento objeto de discusión y polémica en Internet. ¿Hasta cuándo podrá sobrevivir este limitado modelo?
Hace unos veinte años, Richard Stallman abrió una brecha importante en el mundo de la informática: dijo NO al copyright y decidió que todo el software que desarrollase sería "Libre", es decir, que podría modificarse y compartirse con el resto de la comunidad de programadores sin límite alguno. Esta acción pionera se ha ramificado más allá de la informática y ha alcanzado a las artes, pudiendose encontrar escritos, música e imágenes "libres". Aunque en el aspecto de las artes, como veremos, todavía hay poco desarrollo al respecto, el flujo ya ha comenzado a discurrir entre los dos mundos: el de la limitación y el copyright, y el de los vastos campos de la creación libre. Recordemos sólo que practicamente toda la Internet (tanto sus protocolos como muchas de sus aplicaciones) está basada en software de código abierto, y eso es, en gran medida, lo que ha hecho que Internet sea hoy día lo que es.
El proyecto GNU, el proyecto de sistema operativo desarrollado inicialmente por Richard Stallman y que hoy por hoy es el proyecto de software más grande del mundo informático, dió una vez más el paso adelante creando la licencia GFDL (GNU Free Document License), para la creación de manuales informáticos libres. Esta iniciativa interesó a muchos artistas que vieron la posibilidad de poder librarse de las garras del copyright y poder liberar su obra para el público e ilimitado conocimiento. Sin embargo, la GFDL está muy encorsetada alrededor de la creación de manuales informáticos (aunque por ejemplo un servidor ha utilizado la licencia para textos puramente artísticos). Esto ha conseguido que un grupo de artistas e interesados en la creación libre se hayan agrupado alrededor del nombre "Creative Commons", que siguiendo la estela dejada por el proyecto GNU, ha desarrollado una serie de licencias para la creación artística.
En Creative Commons uno puede elegir la licencia que más se ajuste a sus necesidades, pero siempre bajo un denominador común: compartir la obra con los demás. A partir de ahí se pueden crear toda una serie de derivaciones orientadas a evitar la modificación o la comercialización de la obra, o a permitirlas, depende. Pero queda en el aire la cuestión de, si no eliminarlo, si al menos atenuar el copyright. Para eso también nació el concepto de "copyleft", una vez más de mano de Stallman.
Copyleft es el concepto por el cual, uno permite que los demás puedan ver, modificar e incluso redistribuir libremente un software creado por otros, de tal forma que no es una anulación de los derechos del autor original, sino que consiste básicamente en que el autor no ejerce esos derechos sobre la obra, gracias a lo cual se permite todo lo demás. La única condición es que la obra ha de permanecer con la misma licencia, y que debe conservarse la nota de autoría.
La conclusión de todo esto es que no tenemos que estar ligados a los límites impuestos por el copyright. Un ejemplo muy bueno sobre este tema es asemejar una obra artística a una página web. Hay millones de páginas en Internet, y un usuario medio tiene muy poco tiempo para poder ver todo lo que puede ver. Sólo llamando especialmente su atención es posible captarlo para que disfrute de nuestra página. Lo mismo ocurre con las obras "copyleft": abre las verjas y dejan que todo el mundo entre para apreciar la obra, captando así su atención más que la obra "copyright", que al tener las puertas cerradas y sólo dejar entrar a algunos, limita también la capacidad de público conocimiento de esa obra.
Probablemente asistamos de aquí en adelante a un incremento de la polémica alrededor de estos temas a medida que siga creciendo la base de usuarios de Internet y estos vayan también madurando. De momento la batalla está servida.
Proyecto GNU
Richard Stallman
Creative Commons