Descripción del producto
El paquete en el que se vende la memoria es pequeño, y los drivers vienen en un mini-CD de 200 megabytes con lo imprescindible. Dichos drivers solamente serán para Windows 98, ya que Windows XP, Mac OS X y Linux ofrecen soporte nativo para este tipo de dispositivos de almacenamiento. Además de los drivers, también encontramos la aplicación de encriptación de datos (solo para Windows) y el manual de usuario en formato PDF.
Además del dispositivo y el CD de configuración, en la caja encontramos un cable de alargo USB, unas instrucciones para el primer uso y un cable de color rosa para poder colgarnos la llave USB al cuello, o bien atarla a nuestra muñeca.
Primeras impresiones
El dispositivo es pequeño, manejable y muy ligero. Dispone de un conector USB retráctil que nos será muy práctico, ya que así no tendremos una "capucha" o tapa que podríamos perder en un descuido. El único inconveniente de este dispositivo es que algunas de las veces que lo conectamos, volvió a su posición inicial, pero aguantándolo con el pulgar mientras se conecta, no da ningún problema más.
La "cadenita" que viene con él si fue un poco más difícil de poner. Además, el EZ Drive no viene con ningún accesorio que facilite su conversión a un auténtico llavero.
Las primeras pruebas. Windows
Enchufamos el Flash Drive al Puerto USB De nuestro portátil y el sistema lo detecta, instala y nos abre una pantalla del explorador de Windows con la letra asignada a nuestro nuevo disco duro extraíble instalado. Dentro encontramos un archivo: Disksafe.exe.
El dispositivo tiene un led de color verde que nos indica cuando está trabajado igual que el led rojo del que solemos disponer en las torres de PC's que cumple la misma función de indicar la actividad del disco duro.
Disksafe es una utilidad que nos permite encriptar nuestra unidad USB y a decidir qué tamaño tiene que tener esa parte encriptada. Podemos definir desde 1 Mb hasta los 121 Mb, la unidad se reserva 7 megas.
Si no usamos la utilidad disksafe en nuestro ordenador aparecerá una nueva unidad de disco duro. Si definimos una parte obtendremos dos unidades de disco duro, una pública y la otra a la que no podremos acceder si no es activando la utilidad safedisk e introduciendo la contraseña que hayamos elegido cuando definimos el tamaño de la parte encriptada.
La velocidad de transferencia es buena; hicimos la prueba pasando al USB Flash Drive un archivo de 62 Mb en tan solo 12 segundos lo que nos da una tasa de transferencia de 5,75 Mb por segundo.
Pasando la llave de una computadora a otra con Windows XP instalado en ambas no tuvimos ningún tipo de problema en leer tanto la parte protegida como la pública.
Probamos con Mac OS X
Conectamos la llave USB al teclado de nuestro iMac G3 con Mac OS X 10.3.2 (Panther) y el sistema nos reconoce de forma automática la parte pública de la llave, montándola en el escritorio como un disco más. Pero ¿y la parte protegida? desde Mac OS X parece inaccesible.
Compatibilidad con Linux
La primera prueba la realizamos con una Red Hat 8.0 instalada en el sistema de máquina virtual hardware VMware. Toda una dura prueba que la EZ Drive superó con facilidad. La distro de Linux nos la reconoció a la primera de cambio, colocándola en /dev/dsb4, directorio que montamos como tipo msdos en /mnt. La única "pega" es que los nombres largos de fichero no se conservaron. Además, continuamos sin poder acceder a los documentos encriptados.
Seguidamente decidimos probar con una instalación "nativa" (y no emulada), con lo que cambiamos a una máquina de sobremesa con SuSE 8.2 instalada. Si bien en el caso de Red Hat habíamos tenido que ir al panel de control de hardware y buscar en que dispositivo se había montado configurado la llave y montar este manualmente, en SuSE 8.2 todo esto sucedió de forma automática. Tras conectar la llave, oímos un pitido en nuestra computadora y en el escritorio nos salió el icono de una nueva unidad de disco. Y esta vez, los nombres largos de fichero sí se conservaron...
"Prueba de ruta"
El EZ Drive es un dispositivo personal, para llevar en todo momento, así que hicimos el test de llevarlo con nosotros durante algo más de una semana, y probándolo incluso en situaciones reales al tener que atender a nuestros clientes. Su comportamiento en todas las computadoras a las que lo conectamos fue excelente (todas ellas gobernadas por Windows), siendo reconocido sin ningún problema en todos los casos.
Como la memoria USB de Traxdata no dispone de ningún "gadget" para convertirla en un llavero, las únicas opciones que nos quedan son llevarla suelta en el bolsillo, o bien colgada del cuello con la cadena proporcionada en el mismo paquete. Utilizamos esta última opción, y tenemos que decir que solamente unos minutos después de llevarla encima, uno ya prácticamente se olvida de ella, pues no se nota, no molesta y es invisible desde fuera. El resumen lo podemos hacer simplemente con una palabra: comodidad.
Valoración
Lo único negativo de este dispositivo es la imposibilidad de leer datos encriptados en sistemas operativos diferentes de Windows sin un software adicional. Por lo demás, y dejando de lado detalles como el de la sujeción (que podría incluir alguna posibilidad de convertirla en un llavero), esta unidad se ha comportado de forma excelente en todas las pruebas realizadas, ofreciendo una buena velocidad en la transferencia de datos.
Nota total del dispositivo: ****
(4 estrellas sobre 5 posibles)
Agradecimientos
Queremos agradecer a Traxdata y a su agencia de prensa para España, LF Channel, la cesión de uno de estos dispositivos para su prueba y evaluación.
Más información:
http://www.traxdata.com/version_espagnol/traxdata_products/products_list.asp?id_cat=31