Es decir, las noticias actualizadas de un medio llegaban a nuestro
escritorio a través de un programa que descargaba la información. El
concepto era muy interesante pero se implementó rematadamente mal: en
la batalla entró Microsoft con sus Active Channels
(una tecnología lamentable, casi se podría decir que intencionadamente
mala) y Pointcast tenía el gravísimo defecto de tener un número finito
de canales. Es decir, solamente unos cuantos medios privilegiados
podían tener canales en el programa. El push fracasó miserablemente en
la era de los modems de 28/56Kb y fue pasto del olvido.
¿O no?
El concepto del push no había muerto del todo. Realmente tenía
sentido complementar la navegación con alguna forma de acceso reactivo
a la información que nos interesaba. A lo largo del año 99 y 2000
proliferaron los servicios de correo electrónico gratuitos que enviaban
actualizaciones y notificaciones de novedades en las páginas. En la
misma época la tecnología de
AvantGo
se popularizaba entres los usuarios de PDA (AvantGo sigue vivo y es
casi un estandar en las PDAs). AvantGo descargaba en la PDA canales de
información para poder leerlos offline. Cualquiera puede hacer un canal
AvantGo y difundirlo desde su página, aunque requiere instalar en su
PDA el software de AvantGo. El push, fracasado por culpa de pésimas
apuestas que no explotaban el efecto Red, se resistía a desaparecer.
Pero la cosa no terminaba ahí. En 1999
Netscape lanzaba un nuevo formato XML llamado
RSS
(RDF Site Summary, aunque con los años se ha impuesto Really Simple
Sindication como nombre más amigable), a través del cual se podía
generar un pequeño índice dinámico con las últimas noticias de la
página u otros tipos de información. El servicio web MyNetscape fue el
primero en permitir la inclusión personalizada de “feeds” RSS. El
formato era libre, así que cualquiera podía hacer desarrollos en RSS y
permitir la inclusión de esa información en el portal. DiarioRed.com
fue uno de los primeros medios en implementar el formato libre en
octubre de 1999 y entonces pensábamos que realmente el formato tenía
mucho potencial. Ya entonces surgieron sencillos agregadores RSS en
web, y la versión 4.7 de Netscape ya incorporaba un lector RSS en su
barra lateral.
Sin embargo, quienes hicieron evolucionar el formato desde su versión 0.90 hasta las versiones más avanzadas (
2.0 o Atom)
fueron webloggers que creían que ese potencial se podía explotar hasta
límites insospechados. El formato es hoy enormemente rico y permite
transmitir muchísima información a través de los ficheros RSS (noticias
completas, imágenes, publicidad). Pero alrededor del formato han
surgido docenas de empresas, programas de software libre y servicios
que explotan el potencial del RSS a lo largo y ancho de la blogosfera.
Los medios tradicionales, que como de costumbre han llegado tardísimo a
la revolución, ya tienen sus feeds RSS y el fenómeno push ha vuelto de
manera imparable. Hoy día no utilizar un lector RSS es perderse una
buena parte del encanto de la web, porque los lectores RSS nos permiten
estar al tanto de las novedades de muchas páginas, mantenernos al día
sin necesidad de navegar por decenas de páginas, hacer búsquedas,
gestionar la información y enriquecer nuestra navegación.
Servicios que utilicen RSS hay mil. En web, por citar algunos:
Feedness,
Bloglines o
Feedburner. En nuestro escritorio hay programas gratuitos o de pago que permiten añadir tantos canales como queramos:
FeedReader,
Feeddemon,
FeedExpress o
NewzCrawler. El programa de correo de
Mozilla,
Thunderbird
(muy recomendable, por cierto) ya incorpora RSS y sus creadores
prometen ampliar su funcionalidad en futuras versiones. Empresas como
NewsGator
integran y sincronizan los feeds RSS en el escritorio, la web, la PDA y
el móvil. Y gigantes como Google ya preparan publicidad Adsense para
los ficheros RSS, porque obviamente el potencial económico de un
formato con tanto éxito puede ser explotado de forma poco intrusiva. El
formato ha evolucionado hasta el punto que lo que ahora hace furor en
la web son los
Podcast,
feeds RSS vinculados a arhivos de audio que se descargan en un
reproductor de mp3 portatil tipo iPod. Las principales radios españolas
ya lo utilizan, por ejemplo.
La industria que se ha creado en torno a un simple
estándar abierto es por tanto importante, una muestra más de a lo que
conduce el talento, la apertura de formatos y la democratización de la
información. En 2005, gracias a la proliferación de los weblogs, el
push ha conseguido revolucionar la web a la manera que se vislumbró en
1997. El RSS es una de esas pequeñas joyas que de cuando en cuando
escupe la web para hacernos la vida más fácil en el océano de
información en que vivimos.