En primer lugar, se percibe mucho movimiento y efervescencia.
Más empresas se preparan para salir a bolsa, se están negociando
adquisiciones multimillonarias, y a los grandes fondos de capital
riesgo les arde el dinero y están dispuestos a encontrar buenas
iniciativas para invertir. Hay más prudencia que hace unos años, pero
también la conciencia de que esta etapa va a ser decisiva para el
futuro de la Red.
Las grandes empresas de Internet parecen inmersas en una carrera frenética en distintos frentes. Hemos visto como
Google entraba en la
mensajería instantánea o anunciaba la
beta de su buscador de escritorio
(bastante más ambiciosa que la primera versión, por cierto). La
incursión de Google en la mensajería instantánea abrazando un protocolo
abierto como
Jabber
marca un hito, es la primera vez que un gran portal abraza un protocolo
libre de este tipo, y lo hace en un campo en el que la competencia
entre protocolos propietarios ha sido tan feroz como absurda. La
presumible entrada de Google en la voz nos plantea otro campo de
batalla entre los tres grandes (al que podría sumarse
eBay si se confirma su compra de
Skype)
que marcará en buena medida el futuro de la telefonía. Por cierto, en
este sentido no es mala la noticia de la numeración para telefonía IP
en España, en breve tendremos números de teléfono IP.
Los tres grandes cada día echan más humo.
Microsoft y Google se enfrentan en los juzgados a cuenta de la contratación de empleados, el
odio de Ballmer por Google ya es público y notorio.
Yahoo va abiertamente a robarle el queso a Google con su
Yahoo Publisher Network y estamos en la antesala de una guerra abierta por la monetización de la Red. Google ha sacado
cuatro mil millones de dólares
a la venta y se aprovisiona para un invierno en que va a hacer falta
tener la chequera a mano por si algún elemento se escapa del control. Y
Nada indica que el maratón de adquisiciones de los tres grandes se vaya
a frenar en los próximos meses.
En el apartado de imagen, Microsoft está intentando dulcificar la
suya y aparecer como más cercano a la comunidad, como prueban su
compromiso con un estándar abierto como el RSS o el lanzamiento de
Start.com, un agregador RSS lejos del habitual estilo de Microsoft.
Los lanzamientos de pequeñas startups tampoco han dejado de
sucederse, muy al estilo de los últimos meses, con pequeñas
iniciativas, servicios o aplicaciones web que imagino querrán venderse
tarde o temprano al mejor postor:
Writely,
Blinklist,
Simpy,
Protopage,
Zoto,
Blogspirit o
Kiko son buenos ejemplos. Y vendrán más: el mundo de las aplicaciones web no ha hecho más que empezar.
Por cierto, no dejen de probar la beta de la nueva versión del
OpenOffice (gratuito y libre), que tiene una pinta estupenda y ya se postula como sustituto serio al vetusto MS Office.
En conclusión: mucho más de lo mismo. Un panorama agitado e innovador con el que disfrutaremos de lo lindo
En otro orden de cosas el abajo firmante ha aprovechado este tiempo para poner en marcha su propio weblog, DiarioIP.com,
al que naturalmente les invito cuando ustedes lo deseen si quieren
ampliar todo lo que ya cuento en esta columna, con la posibilidad
añadida de discutirme todo lo que digo.