Sobran palabras. Poco podemos añadir a la barbarie, el horror y la tragedia irracional de cientos de familias y miles -millones- de corazones desgarrados. La masacre del 11-M pasará a la historia como uno de los actos más cobardes y ruines de la historia reciente, y pervivirá en nuestro recuerdo para siempre.
Nosotros, humildes cronistas de lo que pasa en la Red, sólo queremos dejar testimonio de que la Red también llora. Desde el primer minuto los foros, listas de correo, weblogs y publicaciones digitales han hervido con la rabia del asesinato ruín. En este número especial sólo queremos aportar nuestro granito de arena con nuestro dolor y con links de todos aquellos que han querido plasmarlo en sus bitácoras o páginas web.
Nunca olvidaremos a las víctimas, pero sí haremos lo que esté en nuestra mano para que los asesinos y todo lo que encarnan sean -tras pagar por sus crímenes- pasto del olvido. Porque no se merecen otra cosa. Sean quienes sean.