Gracias, Jesús, por un artículo laborioso y bien enfocado.
El problema no es el modelo de negocio online, que llegará. El problema es el final del negocio offline, que intentará arrastrar a todos en la caida.
Como la industria discográfica.
Jesús, como lector habitual de medios digitales, coincido contigo en que existe cierto ombliguismo en algunos ‘confis’ pequeños, que parecen estar más concentrados en tumbar a Goliat que en presentar un producto periodístico más fresco, más especializado o más cercano a la noticia.
Un ejemplo de pomposidad que no beneficia sino perjudica a los medios pequeños: PeriodistaDigital presentaba el debate entre directores de medios digitales como el ‘mayor acontecimiento de la historia de la internet hispana’, vamos, algo así como la invención del módem.
No se puede jugar constantemente al victimismo, ni esgrimir como una honda el lema “la información quiere ser libre” para apedrear por sistema los derechos de propiedad intelectual ajenos, por muy grande o muy feo que sea Goliat. Pequeño no es sinónimo de libre o independiente. En los países desarrollados hay un ordenamiento jurídico estable, que a todos nos protege y no solo a los medios grandes. Las normas están para cumplirse y para garantizar la seguridad jurídica. A partir de ahí, libre mercado y que cada palo aguante su vela.
Es la primera vez que encuentro un material interesante y un foro que responde a lo que, de alguna manera, quizá intuitiva, opinaba yo sobre el tema de los diarios digitales.
No soy periodista, sino abogado. Tampoco soy internauta experta, me pierdo con lo términos técnicos.
Pero el dabate, en los términos que este artículo y los comentarios que lo desarrollan se plantea, creo que es inaplazable.