"Los analistas han tendido a definir los activos muy
restrictivamente, identificando sólo aquellos que se pueden medir, tales como
instalaciones y equipos. Sin embargo, los activos intangibles, como una
tecnología particular, información sobre los consumidores, marca, reputación y
cultura corporativa, son invalorables para el potencial competitivo de la
empresa. De hecho, estos activos invisibles son a menudo la única fuente real de ventaja competitiva que se puede mantener en el tiempo."
-- Hiroyuki ITAMI, Mobilizing Invisible Assets
El primer Estudio
sobre la Cobertura Mediática de Internet en España, realizado por
Acceso.com, ha tenido por objetivo analizar
qué imagen se da a los españoles a través de las informaciones aparecidas en los
principales medios de comunicación de masas.
La tesis de partida era que la noticia que suele proyectarse sobre Internet
tiende a centrarse en aspectos alarmistas, más o menos ‘amarillos’, a menudo
obviando, o dejando en un segundo plano, todos los múltiples usos positivos
(útiles) de la Red.
Por utilidad se ha entendido su uso práctico: trámites administrativos, webs
corporativas, políticas, institucionales, nuevas funcionalidades, innovadores
servicios, gestión electrónica de documentos, servicios de atención médica,
oportunidades de educación remota, participación ciudadana, etc... Información
valiosa para el usuario y la sociedad, más allá de la Red como, en el mejor de
los casos, mera herramienta de ocio.
Para ello se han analizado 22 cadenas de televisión y 11 emisoras de radio
(nacionales, autonómicas, locales y digitales). Entre otras conclusiones,
resulta que la prensa económica presta más atención a Internet que la
generalista, y que las informaciones aparecidas en radio son más rigurosas que
las emitidas en el medio televisivo. RN1, Onda Cero e Intereconomía lideran las
emisoras que ofrecen un tratamiento más positivo de la Red, con un 26'47% sobre
el total. Mientras, el 20'58% del total de las informaciones emitidas tanto en
radio como en TV sobre Internet son del tipo alarmista. Ataques informáticos,
virus, pirateo, violencia, sexo ó ciber-adicción son los temas más habituales.
La imagen que se proyecta de Internet en las principales cadenas nacionales de
televisión es predominantemente negativa. Un 30'91% del tiempo dedicado a la Red
en estas cadenas está copado por informaciones negativas, a excepción de La 2 de
TVE, que transmite una imagen positiva de la Red (con un 3'07% del tiempo
total). Por su parte, las cadenas autonómicas, digitales y locales contribuyen a
dar una imagen más equilibrada. Un 49'4% del total de tiempo dedicado a
informaciones positivas sobre Internet se emitió en estas cadenas, entre las que
sobresalen las catalanas. Un 19'27% del total de informaciones positivas se
emitió en Cataluña (TV3, C33, BTV y CTV).
Pero medir la reputación de la Red únicamente a partir de su cobertura por los
medios de masas, durante cortos espectros temporales, no resulta únicamente de
este tipo de ejercicio. Este estudio sí resulta útil, sin embargo, para inducir
a la reflexión y el debate entre los profesionales del periodismo y la
comunicación, necesario a juzgar por la participación de numerosos expertos y
colaboradores, que han aportado sus distintos puntos de vista.
"Lo curioso es que las noticias se decantan por lo más
pintoresco, muy en consonancia con la línea actual de nuestros medios de
comunicación audiovisuales," resume Rafael Chamorro, de
ASTIC.
"En los medios de comunicación tradicionales se habla (con honrosas pero raras
excepciones) poco y mal de Internet. Y no debiera extrañarnos; la ignorancia, el
rechazo y el creciente peligro que representa la Red para el negocio de la
información son una mezcla letal", asevera José Cervera, de
Perogrullo.com.
Miguel Pérez Subías, presidente de la Asociación de
Usuarios de Internet, afirma que “deberíamos dedicar parte de nuestros
esfuerzos, incluido el económico, a que los profesionales de la comunicación
entiendan estos beneficios de Internet fundamentalmente por tres razones: son
personas, trabajan en empresas y tienen una gran capacidad de comunicación".
"Esta audiovisualización banal de la Red hace que la mayoría de los jóvenes
españoles vean Internet como algo superficial, no como una herramienta útil al
servicio los ciudadanos", concluye Antonio Delgado, editor de
Caspa.tv.
"Internet está restando a la televisión cada vez más horas y adeptos. Eso quiere
decir que cada vez hay más internautas entre los profesionales de las
televisiones, y cada vez están más especializados o, al menos, Internet no les
suena a rayos y centellas,” asegura Víctor Domingo, presidente de la
Asociación de Internautas.
"Cuando dentro de unos años no sea novedad hablar de Internet y su desarrollo,
cuando abrir una empresa en la Red sea lo mismo que montar una pyme, cuando
usemos este canal de comunicación de la misma forma que nos movemos por la
calle, no nos fijaremos en la información que se da de la Red, pero miraremos al
pasado y recordaremos como una sociedad desarrolló un sistema de comunicaciones
universal," opina el responsable de Comunicación de
Onda Cero.
"En líneas generales las televisiones evitan mostrar los aspectos más útiles de
Internet y las nuevas tecnologías. Desde la criminalización de Internet y los
ordenadores hasta la reducción del ciberespacio a una mezcla de sexo y vídeos
graciosos (sin la presencia de nada realmente aprovechable), todo vale," opina
Antonio José Chinchetru, de
LibertadDigital.com.
"No debe extrañar (...) que la radio divulgue con entusiasmo una idea mucho más
rigurosa, más plural, más positiva de Internet, alejada de los designios
fatalistas de la peor especie", indica Joan Catà, de
Com Radio.
"La paradoja es que los profesionales que más interesados estarían en seguir con
toda atención una mutación que cambia las bases de su trabajo, proporcionándoles
una herramienta de dimensión insospechada, son aquellos que más contribuyen a
atizar el fuego de los quemadores de telares. ¿Qué está pasando?", pregunta
Miguel Ormaetxea, director de la revista
Dinero.
"En líneas generales, la imagen que transmiten de Internet la televisión y la
radio no es demasiado positiva. Sin embargo, sería muy arriesgado asumir que la
opinión o la percepción que tienen los usuarios de Internet se forja
exclusivamente de la imagen transmitida por los medios," explican Luis Gallardo
y Goyo Panadero, del Departamento de Comunicación, Reputación Corporativa y
Gestión del Conocimiento de Deloitte.
"Internet siempre ha sido ese molesto invento incomprensible e incomprendido,
que abría nuevas posibilidades y rompía paradigmas pero nadie entendía ni lo uno
ni lo otro. Y esa incomprensión se ha reflejado fielmente en el resto de los
medios de comunicación, que sólo muy lentamente empezaron a cubrir las
informaciones de Internet con la seriedad que merecen," expone Eduardo Pedreño,
editor de Diariored.
Para David Martínez, de Wanadoo España,
“parece que también a la Red le han reservado jaula en esta parada de monstruos
en la que se está convirtiendo con honrosas excepciones la información de masas.
En este clima informativo general, donde lo sensacionalista, cuando no lo
claramente obsceno, campa por sus respetos, ¿qué sentido tiene profundizar en la
revolución social, cultural y económica que supone Internet? No hay que olvidar
tampoco el peligro que la Red representa también para cierta concepción vertical
del negocio de la información.”
“Este estudio es un buen pretexto para que los periodistas se miren (nos
miremos) el ombligo y reflexionemos sobre nuestro enfoque hacia Internet.
Asuntos como la pornografía infantil, los virus, la piratería, estafas... son de
indudable interés público; son temas fáciles de abordar para los periodistas. El
problema es cuando el profesional se lanza a ellos sin precauciones y tiende
sobre la Red un manto inmerecido de sospecha con lo que escribe. El auténtico
problema procede de la hipérbole mediática que transforma en muchas ocasiones la
anécdota en una extensa generalización,” sentencia el periodista
Adolfo Estalella.
Unicamente los peces muertos nadan con la corriente
(proverbio chino)
Al mismo tiempo, sorprende, específicamente, la no cobertura de
asuntos relevantes, como la omisión del advenimiento de los weblogs, en
particular durante la guerra de Irak, o
el uso de la Red como
instrumento para impulsar la transparencia y el buen gobierno. Hoy soplan
vientos de cambio en el sector financiero, porque los accionistas e inversores
ya no se conforman con observar. Quieren participar en los mercados. El
reporting de resultados sobre un valor cotizado ha de ser permanente, y
simétrico. Derivado, en una palabra, de Internet.
A todos nos favorece comunicar objetivamente lo bueno y malo que acontece de
camino hacia la Sociedad de la Información, sin cegarnos por un velo de
paparazzismo reduccionista que tan buenos resultados comerciales arroja entre,
por ejemplo, los medios especializados en el corazón.
Así, la columna de opinión publicada hoy en una de las dos principales cabeceras
de prensa gratuita llevaba por título “El caníbal de Internet”, en referencia a
un ciudadano alemán que “se ha comido a un compatriota”. El autor insiste en que
“Internet está lleno de estos tipos, solitarios y frustrados, capaces de hacer
cualquier cosa con tal de escapar del anonimato en que viven. A estas alturas,
la Red se ha convertido en un pozo sin fondo, donde aparecen los elementos más
raros en busca de las cosas más dispares”.
No hay duda que para informar de la evolución de la Red a la amplia mayoría de
la sociedad (aún desconectada), los mass media tienen la palabra. Dados los
ruinosos efectos financieros de la burbuja.com para las corporaciones de
contenidos en español, y el preocupante lugar de España en relación a sus
vecinos de referencia en prácticamente todos los ránkings de la Sociedad de la
Información, el riesgo de caer en un círculo vicioso radica en que, precisamente
en esta Sociedad Interconectada, ¿qué resultados financieros no habrán de venir
condicionados por la mala imagen, el poco prestigio, la no credibilidad, la
negativa reputación, el estigma, o lo que llanamente conocemos como mala
prensa?.
Los paradigmas en juego son fundamentales. El fenómeno digital obliga a reciclar
conceptos como audiencias por usuarios únicos. A producir, por defecto, en
multimedia. A no basarse en la intermediación en plena des-intermediación. A
superar la distribución para ofrecer el acceso. A analizar la obsolescencia del
modelo comunicativo del “uno-a-muchos” para aprovechar adecuadamente el “de
muchos entre muchos y de uno a uno”. A funcionar en modo 24/7, con total
interactividad y en tiempo real. A evolucionar desde lo lineal a lo
hiper-textual. Desde la Información al Conocimiento.
En plena Hiper-información, donde el valor de lo abundante tiende a cero y los
grandes y pequeños medios comprueban, por separado, el imparable poder del
hipervinculo, será el propio lector, espectador u oyente, quien se posicione a
favor o en contra de un medio, marca, cabecera o línea editorial.
Si bien las grandes corporaciones de contenidos saben que no les
será nada fácil competir en la Economía de la Atención, pronto comprobarán que
sus esfuerzos, conscientes e inconscientes, por estigmatizar la Red no han
traído sino pan para hoy, y hambre para mañana.