Microsoft domina el mercado mundial de sistemas operativos para computadoras PC compatibles (término que pese a ser universalmente aceptado como sinónimo de las máquinas descendientes de la arquitectura x86 original no es correcto, ya que las Macintosh junto a otras computadoras también son Personal Computers, PC's) con Windows. Hasta un 94% del total de computadoras de escritorio en el mundo funcionan con el sistema de la compañía de Redmond. Sus otros rivales no han conseguido hasta ahora robarle una cuota importante de mercado, pese a que hace tiempo que se viene insistiendo en que uno de los "outsiders" puede ser especialmente peligroso para la compañía de Bill Gates: se trata de GNU/Linux, una implementación libre de Unix construida a partir de las aportaciones de miles de voluntarios repartidos en todo el mundo.
Linux ya ha triunfado en el sector de los servidores, donde los últimos estudios demuestran que es líder en diversos campos como por ejemplo los servidores web de los ISP's. No obstante, a Linux le queda una barrera por superar: el campo de los desktop o computadoras de escritorio.
Varias han sido las iniciativas realizadas en este segmento, como por ejemplo LindowsOS, una distribución de Linux orientada a facilitar la migración desde Windows a Linux para los usuarios de el primero de estos dos sistemas. Otras compañías, como Xandros o Lycoris han seguido un camino similar, firmando además contratos con importantes distribuidores y superficies comerciales para que máquinas con sus distribuciones Linux pudieran llegar al máximo número de personas.
Ahora le ha tocado el turno a HP, una de las empresas de referencia dentro del mundo de la informática, de apostar abiertamente por Linux en los desktop. Hasta ahora Hewlett Packard había servido Linux a sus clientes en servidores, pero no había apostado de una forma abierta por este sistema en las máquinas de usuario final.
El primer mercado que se verá beneficiado de esta oferta es el asiático, más abierto a Linux (y donde este parece estar triunfando más) que otros mercados como el europeo y el norteamericano, más reticentes a los cambios.
A parte de la filosofía de libertad que implica Linux y de la reducción de costes que conlleva (según algunos informes, otros apuntan que tal reducción no existe, es mínima o incluso se aumentan los gastos), un factor podría jugar a favor de su implantación: el precio del sistema operativo Windows es el mismo en todos los países del globo, sin tener en cuenta la fortaleza de las monedas locales frente al Dólar, o el poder adquisitivo en el país donde se vende.
HP ha indicado que si la iniciativa sale como esperan, podría extenderse a otros mercados, como por ejemplo el estadounidense. Inicialmente la oferta se dirigirá a las computadoras desktop del sector corporativo, y más tarde se ampliará al sector doméstico.